satorzulo gorria

Comite Conflicto Cnctl//

15 de diciembre a las 3:40 
Caracas, 12 de diciembre de 2025.
En un hecho de profunda trascendencia política, social y laboral, más de medio centenar de organizaciones sindicales, gremiales y sociales de Venezuela, diversas en lo ideológico y político, suscribieron un Acuerdo Unitario Nacional que marca un punto de inflexión histórico al romper la fragmentación impuesta al movimiento de trabajadores y colocar la unidad de clase por encima de las diferencias, como respuesta colectiva frente al empobrecimiento generalizado, la represión y la criminalización de la protesta, y como expresión firme de la lucha por la recuperación del salario, las pensiones, la libertad sindical y los derechos laborales sistemáticamente conculcados por el Estado venezolano.
*El salario y las pensiones reducidos a la miseria.-*
El eje central del Acuerdo Unitario es la lucha por el rescate del salario y las pensiones, devastados por políticas anti laborales que han destruido el ingreso de trabajadores activos, jubilados y pensionados, del sector público y privado, sustituyendo el salario constitucional por bonos discrecionales sin incidencia en derechos laborales ni seguridad social, en abierta violación del artículo 91 de la Constitución y la Ley Orgánica del Trabajo, condenando a millones de familias a la precariedad mientras el discurso oficial oculta esta realidad con discursos de crecimiento económico que no llega a los trabajadores.
*Leyes antilaborales y destrucción de las conquistas históricas*
El acuerdo señala como responsables directos de esta situación a instrumentos como la Ley Antibloqueo, las Zonas Económicas Especiales, el Memorándum 2792 y el instructivo ONAPRE, que han permitido la evasión de derechos, la tercerización y la suspensión de las convenciones colectivas, favoreciendo los intereses patronales tanto del sector público como del privado.
Estas medidas han pulverizado la negociación colectiva y han dejado a los trabajadores sin protección legal efectiva frente a los abusos del Estado-patrono.
*Represión, criminalización y ataque a la libertad sindical*
Otro de los planteamientos del acuerdo, es la defensa irrestricta de la libertad sindical, concebida como un derecho humano fundamental. Las organizaciones denuncian una política sistemática de persecución policial y judicial, intervención de sindicatos, encarcelamiento de dirigentes sindicales, negación del derecho a huelga y criminalización de la protesta laboral, en violación de los Convenios 87 y 98 de la OIT.
En este marco, el acuerdo exige la libertad plena de todos los sindicalistas presos, judicializados o desaparecidos, reafirmando que la lucha sindical no es delito y que sin libertad sindical no puede haber democracia real.
*Unidad plural para reconstruir el valor del trabajo*
El acuerdo asume como principio la unidad en la diversidad, respetando la autonomía, la pluralidad ideológica y la independencia de cada organización. Lejos de imponer estructuras, las centrales y sindicatos firmantes se comprometen a mantener una instancia unitaria, plural y representativa, destinada a coordinar acciones comunes y dar seguimiento efectivo a los compromisos asumidos.
La unidad, subrayan, no es coyuntural, sino una respuesta ética frente al hambre, la desigualdad y la negación de derechos que golpea a la clase trabajadora.
*Compromisos concretos con el pueblo trabajador*
Entre los compromisos asumidos destacan la lucha por un salario y una pensión que cubran las necesidades vitales, la restitución del valor real de las prestaciones sociales, el pago de la deuda histórica acumulada, la reactivación plena de las convenciones colectivas, la derogación de las leyes antilaborales y la garantía de condiciones dignas de trabajo para todos los sectores, incluidos los trabajadores informales, hoy mayoría en el país.
Asimismo, las organizaciones se comprometen a denunciar estas violaciones ante instancias internacionales y a impulsar una amplia campaña nacional de organización, comunicación y movilización sindical.
*Anuncio de gran movilización nacional el 15 de enero de 2026*
Como expresión concreta de este nuevo momento unitario, el acuerdo anuncia una gran jornada nacional de movilización el próximo 15 de enero de 2026, en el marco del Día del Maestro, convocando a todos los trabajadores activos, jubilados y pensionados, del sector público y privado, a luchar por el rescate del salario, las pensiones y las reivindicaciones laborales.
*Unidad para recuperar lo arrebatado*
Este acuerdo cierra con una definición clara del momento histórico: lo que ha sido arrebatado a la clase trabajadora no será recuperado con silencio ni resignación, sino con unidad, organización y lucha. Al reivindicar que el salario no es una cifra sino vida, dignidad y justicia social, las organizaciones firmantes convierten este compromiso en una hoja de ruta para la reconquista de los derechos laborales, dejando claro que no se trata de una declaración retórica, sino de un acuerdo de combate, de defensa de la vida y de unidad histórica, con el que el movimiento sindical venezolano anuncia que está dispuesto a enfrentar la miseria y la represión para recuperar lo que legítimamente pertenece a quienes sostienen el país con su trabajo.
*Respaldo plural*
El Acuerdo Unitario Nacional cuenta con el respaldo de las principales expresiones del movimiento sindical, gremial y social del país, entre ellas las históricas centrales Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela (CUTV), Unión Nacional de Trabajadores (UNETE), Confederación de Sindicatos Autónomos de Venezuela (CODESA), Central de Trabajadores Alianza Sindical Independiente (ASI) y la Confederación General de Trabajadores (CGT), junto a organizaciones emblemáticas del sector universitario, educativo, de la salud como la APUCV, SINATRAUCV, FETRASUV, el Colegio de Enfermería del Distrito Capital, APROUPEL-Maracay, SINDITEBA-FENATEV Barinas, la Coalición Magisterial del Estado Sucre, Movimiento de Educadores Simón Rodríguez, REDEDUCADORES y Movimiento de Educadores Unidos por Venezuela; así como expresiones de lucha regional como la Unión Nacional Acción Social, Sindical y Gremial del Zulia (UNASSG), Alianza Social de Trabajadores de Aragua (ASTA), el Sindicato Bolivariano de Empleados de la Alcaldía del Municipio Páez del Estado Portuguesa, Movimiento 23 BAUXILU, Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del Estado Carabobo (FUSBEC) y de espacios sindicales unitarios como el Comité Nacional de Conflicto de Trabajadores en Lucha (CNCTL), entre otras, cuya convergencia plural confirma que este acuerdo no es parcial ni sectorial, sino una referencia nacional de unidad y compromiso de la clase trabajadora venezolana para la defensa del salario, las pensiones, la libertad sindical y los derechos laborales.