
Trump priva a los inmigrantes de sus derechos, a veces incluso de sus vidas, pero la resistencia continúa
Dan La Botz//:—–
En Estados Unidos la administración Trump intensifica su política antiinmigrante. A pesar de la represión, continúan las movilizaciones y la resistencia.
Mientras Donald Trump está ocupado en una guerra contra Irán, sus planes sobre Cuba y las obras en la Casa Blanca, Stephen Miller, asesor de Seguridad Interior y racista de extrema derecha, trabaja incansablemente para detener, encarcelar y expulsar a más inmigrantes y hacer que Estados Unidos sea más blanco. Pero responsables políticos, abogados y manifestantes siguen resistiendo a pesar de los riesgos.
Una política criminal
La última manifestación tuvo lugar en Delaney Hall, un centro de detención de Newark (Nueva Jersey), donde las y los manifestantes apoyan la huelga de hambre de las personas detenidas. Estas protestan contra los alimentos infestados de gusanos, el hacinamiento, la falta de mantas y la atención médica insuficiente.
Los Proud Boys, un grupo neonazi de extrema derecha, se presentaron para apoyar al ICE (Immigration and Customs Enforcement) y enfrentarse a la gente que apoya a las personas inmigrantes. El ICE maltrató a las y los manifestantes, disparó gases lacrimógenos y detuvo a activistas. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, una demócrata, envió a la policía estatal al lugar para mantener el orden y calmar las tensiones mientras el ICE se retiraba.
Las protestas en Nueva Jersey reflejan una lucha más amplia que se desarrolla en todo el país. Oficialmente, más de 170 personas murieron detenidas o en centros de detención del ICE por diversas causas entre 2003 y 2025. Los agentes del ICE mataron al menos a cuatro personas, o incluso a más, durante el segundo mandato de Trump, y los disparos del ICE hirieron al menos a otras 17 personas.
Privación de derechos y expulsiones forzadas
Al mismo tiempo, la administración Trump está tomando medidas para garantizar que a las personas migrantes, ya sean regulares o irregulares, se les nieguen trabajos, pierdan su cobertura médica, se les priven los créditos fiscales y no puedan inscribir a sus hijos e hijas en una guardería. Miller espera así persuadir a las y los migrantes para que se vayan -el 80% son personas de color de Asia, África o América Latina- haciendo que su vida en los Estados Unidos sea insoportablemente miserable. Decenas de miles de ellos aceptaron billetes de avión y subsidios y se autoexpulsaron.
Estados Unidos ha experimentado un aumento considerable de otras «salidas voluntarias». Entre enero de 2025 y marzo de 2026, los jueces de inmigración dictaron alrededor de 80.000 decisiones de autoexpulsión. Pero estas son el resultado principal de la coerción ejercida por el ICE o los jueces de inmigración, o se deben a las terribles condiciones en los centros de detención de migrantes, o a la amenaza de un «reenvío a un tercer país», por ejemplo, el envío de una persona de América Latina a la República Democrática del Congo. Por lo tanto, no es sorprendente que muchas personas migrantes elijan regresar. Hay quienes estiman que dos millones de migrantes se han ido.
El derecho de asilo escarnecido
En violación del derecho estadounidense e internacional, las y los solicitantes de asilo, personas que temen la violencia en su país de origen por parte del gobierno, de los delincuentes o en el contexto de la violencia doméstica, han sido expulsadas en la frontera estadounidense. La “política de represión”, puesta en marcha bajo la presidencia de Barack Obama y continuada bajo la de Trump, ha provocado la expulsion de cientos de miles de personas.
La ONG American Immigration Council informa de que “algunas personas han esperado años [en México], obligadas a vivir en condiciones sórdidas y convirtiéndose en presa de los miembros de los cárteles. Muchas y muchos fueron violentamente agredidos, secuestrados, violados o asesinados mientras esperaban la oportunidad de ejercer su derecho a solicitar asilo ”. Aunque varios tribunales inferiores han considerado ilegal esta política, el Tribunal Supremo no se ha pronunciado y, por lo tanto, la administración Trump la ha mantenido.
Al mismo tiempo, el Estado de Nueva York ha establecido nuevas reglas que exigen que los agentes del ICE se identifiquen, se mantengan alejados de las escuelas, hospitales, refugios y lugares de culto, y prohibiendo a la policía cooperar con ellos. El ICE, que es un organismo federal, afirma que no está obligado a cumplir con las leyes del Estado.
Dada la situación, es importante que la resistencia, en todas sus formas -legislativa, juridica y en la calle- continúe. Podemos estar seguros de que continuará. /1
02/06/26
Semanario L´Anticapitaliste – 803 (04/06/2026)
Traducción: Satorzulogorria
Nota:
1/ Ver sobre este tema en Europa el artículo “La Unión Europea está solo a un paso de instaurar los centros de deportación como política migratoria central” en https://www.elsaltodiario.com/fronteras/union-europea-solo-un-paso-instaurar-centros-deportacion-politica-migratoria-central ndt.
