satorzulo gorria

La Tierra que dejemos atrás depende de nuestras luchas de hoy

Daniel Tanuro//

La situación muestra claramente la necesidad de sacar las finanzas, la energía y la producción agrícola de las garras del gran capital para permitir el desarrollo de una política global en la perspectiva de otra sociedad, buena, verdaderamente humana, ecosocialista.

Cuando Europa está experimentando su segunda CANÍCULA DE PRIMAVERA del año.

Cuando las consecuencias sanitarias, agrícolas y ecológicas prometen ser terribles.

Cuando este fenómeno meteorológico extremo (como las olas de calor en la India y la Antártida) es una SEÑAL de que el calentamiento global debido principalmente al uso de combustibles fósiles está haciendo que la Tierra caiga en una catástrofe IRREVERSIBLE.

Cuando sería necesario, como frente al COVID, pero de manera estructural, adoptar un PLAN PÚBLICO DE EMERGENCIA para 1) proteger a las poblaciones más vulnerables y CUIDARde lo vivo 2) reducir drásticamente, de inmediato, las emisiones de CO2, CH4, etc., con la mayor justicia social posible, comenzando por prohibir la deforestación y las producciones, el transporte y los servicios innecesarios (jets privados, yates, etc.).

Cuando el continuo empeoramiento de la situación muestra claramente la necesidad de sacar las finanzas, la energía y la producción agrícola de las garras del gran capital para permitir el desarrollo de UNA POLÍTICA GLOBAL en la perspectiva de otra sociedad, buena, verdaderamente humana, ecosocialista.

Cuando todo esto salta a la vista, en realidad:

– Las inversiones financieras en fósiles han dado un nuevo salto en 2025, y no solo en Estados Unidos: en Europa y China también — y en Rusia, por supuesto.

– Los miembros del G7 se reúnen respetuosamente (en locales con aire acondicionado) en torno al más criminal, el más fanático, el más estúpido de los negacionistas climáticos profósiles, sin decir UNA PALABRA sobre el clima. El colmo: llegan a felicitarlo por haber restablecido la paz (!) en Irán y se alegran con él de que ¡el precioso petróleo pueda volver a fluir a través de Ormuz! ¡sabandijas!

– Todos compiten por el desarrollo de la IA, cuyos centros de datos están a punto de tener tanto impacto climático como el sector del transporte (que pronto será superado).

– La Comisión Europea, de acuerdo con los gobiernos y bajo la presión de la industria, continúa como si nada hubiera pasado desmontando las muy insuficientes medidas de regulación de las emisiones tomadas en el marco de su propio «plan verde» (motores térmicos, fugas de metano, mercado de derechos de emisión: todo va a la picadora ómnibus de la “simplificación»…).

– Un número significativo de medios de comunicación sigue metiendo en la cabeza de la gente que “hace buen tiempo” (¡esta tontería es incluso repetida por gente de izquierdas que se alegra del sol para su barbacoa de fin de año!).

Resultado anecdótico (aún así): bajo un bochornazo digno del Peloponeso en agosto, los aviones de Ryanair continúan su infernal ir y venir sobre mi jardín, como si nada hubiera pasado, y TODA la clase política se alegra, porque “crea actividad”. Ilustración perfecta del autómata mortal — el beneficio capitalista — que devora a la sociedad hasta su alma y sustituye a la inteligencia.

Pero el viento acabará rolando (metáfora climática). Inevitablemente, la catástrofe… devolverá la catástrofe a la agenda social y política. Los primeros signos de una creciente preocupación salen a la luz en las encuestas de Estados Unidos. Aunque sea adoptar una posición mesiánica, hay que mantenerse firme, apoyándose en la ciencia. Rechazar el “realismo”. Abrir brechas en el productivismo siempre que sea posible. Sacudir las grandes organizaciones, especialmente los sindicatos, para combinar lo social, lo ecológico y lo democrático en las luchas.

No volveremos al mundo de antes, no. El Holoceno — que permitió el brote de la civilización — se acabó, digan lo que digan oficialmente las y los geólogos. El aumento del nivel de los océanos (que continuará durante mucho, mucho tiempo, incluso si las emisiones se detuvieran de inmediato) es irreversible. Pérdidas de biodiversidad (corales, por ejemplo) y funciones ecosistémicas también (en cualquier caso, a escala humana de los tiempos). Pero todavía tenemos la posibilidad de vivir, y vivir bien, todos y todas, en un Antropoceno manejable, donde la temperatura media de la superficie permanecerá “muy por debajo de +2°C” (Acuerdo de París) y terminará — ¡en 2000 años! — por estabilizarse aproximadamente 1°C por encima del nivel del Holoceno.

Esta es la única conclusión que podemos sacar de todo esto: el grado de “gestionabilidad” de este Antropoceno, la Tierra que dejaremos a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos, “por los siglos de los siglos”, depende de nuestras luchas AHORA contra el Moloch capitalista. Juntas y juntos, seamos valientes, decididos, inventivos y alegres en la medida de lo posible. “Hermanas y hermanos humanos que vivís después de nosotros, no tened los corazones endurecidos en nuestra contra”.

20-06-2026

https://www.europe-solidaire.org/spip.php?article79113

Traducción: Satorzulogorria