satorzulo gorria

Manon Boltansky//:

La candidatura de Mélenchon y los callejones sin salida de la izquierda de acompañamiento del neoliberalismo subrayan una creciente polarización. Ante el peligro de la extrema derecha, el tema central sigue siendo la construcción de un amplio frente antifascista, arraigado en las luchas.

Como era de esperar, LFI (La Francia Insumisa) ha oficializado la candidatura de Mélenchon a las elecciones presidenciales de 2027. A pesar de los límites de su proyecto y las divergencias de fondo que podemos tener con él, Mélenchon representa, a escala de masas, una candidatura de ruptura con las políticas neoliberales y racistas que dominan la vida política. Las clases dominantes no se equivocan y los violentos ataques de los que es objeto LFI iluminan la forma en que se polariza el enfrentamiento entre las clases. LFI es demonizada y asimilada a la extrema izquierda a pesar de que se inscribe plenamente en el juego institucional, mientras que el Reagrupamiento Nacional (RN) está cada vez más normalizado, apoyado por una extrema derecha y una patronal desinhibida.

Unas primarias en un callejón sin salida

Mientras tanto, toda una parte de quienes no tienen mucho en común, salvo definirse a sí mismos como “la izquierda no melenchonista”, siguen defendiendo unas primarias de la izquierda. Esta perspectiva solo encuentra un eco muy débil. El espectáculo político al que da lugar esta operación no es muy agradable. Este proyecto aparece en realidad como nacido muerto, ya que las aspiraciones de unos y otros son incompatibles, y con PS tan determinado por sus corrientes que quieren anclarlo en el socioliberalismo. No hay dudas de que habrá al menos una candidatura de esta pseudoizquierda, ya sea Glucksmann, Hollande o Cazeneuve, y de que no hay espacio electoral entre ella y Mélenchon. Además, ya sea entre los ecologistas o en el PCF, las corrientes se expresan hoy abiertamente por discutir con LFI. Participan en las decantaciones en curso entre una izquierda de ruptura y una izquierda de acompañamiento de las políticas neoliberales.

La urgencia de un frente antifascista

Sin embargo, ante el importante riesgo de una victoria de la extrema derecha, la aspiración a la unidad de la izquierda es legítima. Muy presente en las clases populares, se había expresado ampliamente durante la campaña del Nuevo Frente Popular en junio de 2024. No obstante, es evidente que tal configuración no se repetirá para las elecciones presidenciales. Las responsabilidades están compartidas, ya que cada cual ha privilegiado la batalla por la hegemonía de su organización. Pero el centro izquierda, y en primer lugar el PS, tiene una responsabilidad especial, ya que es responsable desde el apoyo a Lecornu (primer ministro francés desde septiembre 2025) en la votación sobre el presupuesto hasta la participación en campañas indignas contra el LFI y el antifascismo.

El NPA-l’Anticapitaliste no ha dejado de repetirlo: el auge de la extrema derecha y de las guerras imperialistas sitúan la cuestión de la unidad en el corazón del período. En esta perspectiva defendemos la construcción de un frente antifascista que articule organizaciones políticas, sindicatos, asociaciones y sectores del movimiento social. Un frente que no solo sea electoral, sino que tenga sus raíces en las movilizaciones, que permita tanto hacer frente a la amenaza inmediata de la extrema derecha como plantear una alternativa susceptible de movilizar ampliamente.

Estar a la altura de los desafíos

Tenemos debates entre organizaciones de nuestro campo social, en particular con las y los compañeros de LFI, sobre las relaciones con el movimiento social, especialmente con las organizaciones sindicales. Sin embargo, no todo está cerrado y nuestra clase tiene interés en la unión del conjunto de quienes se oponen decididamente a la amenaza fascista sin hacer concesiones a las políticas neoliberales. Al final de las elecciones municipales LFI había enviado una “oferta federativa” a las organizaciones “que se mantuvieron fieles al programa del Nuevo Frente Popular”, pero también “a sindicalistas, a activistas asociativos, a académicos y a todas las personalidades comprometidas”, con vistas a una campaña conjunta en las elecciones presidenciales y legislativas. LFI ha renovado recientemente esta propuesta. El NPA-A había respondido a este primer anuncio proponiendo una reunión que debe celebrarse en las próximas semanas.

El NPA-A celebrará una Conferencia Nacional a finales de junio para decidir su posicionamiento en la campaña presidencial. Hasta entonces tenemos la intención de librar la batalla para construir la unidad más amplia posible sobre la base de un programa de ruptura con medidas de emergencia para las clases populares. Si la intervención masiva de nuestro campo social en el campo de las luchas es decisiva para hacer retroceder a la extrema derecha, una candidatura de ruptura planteada por un amplio frente antifascista constituiría un punto de apoyo importante.

Esperemos que, ante la urgencia de la situación y bajo la presión de las aspiraciones de nuestro campo social, las cosas evolucionen para que estemos a la altura de lo que está en juego en la lucha que nos enfrenta a la extrema derecha.

https://lanticapitaliste.org/actualite/politique/presidentielle-gauche-la-clarification-progresse-lurgence-dun-front

Hebdo L’Anticapitaliste – 800 (14/05/2026)

Traducción: satorzulogorria

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