
Dan La Botz//:
Ocho millones de personas participaron en Estados Unidos en las 3.300 manifestaciones “No Kings” contra el presidente Donald Trump y su política, que marcharon por los 50 estados el sábado 28 de marzo. Yo mismo me manifesté con mi familia en Brooklyn, Nueva York.
Esta fue la tercera movilización de este tipo, cada una más masiva que la anterior, lo que demuestra la magnitud del rechazo popular de la presidencia de Trump. Saint Paul, capital de Minnesota y ciudad gemela de Minneapolis, fue el punto central de este día de acción nacional, debido al ejemplo particularmente valiente de resistencia popular frente a las acciones violentas e ilegales del ICE (Immigration and Customs Enforcement). En Minneapolis, agentes de ICE mataron a dos ciudadanos, Renee Good y Alex Pretti, en enero, mientras la ciudad se levantaba en movilizaciones pacíficas para defenderse.
“Regime Change Here Now”
Hablando en Saint Paul, Bernie Sanders dijo: “Ante la ocupación sin precedentes de esta ciudad por parte del ICE, el ejército interno de Trump, esta comunidad se levantó y, con extraordinaria solidaridad, respondió y ganó. Minnesota ha mostrado al pueblo estadounidense, y al mundo entero, lo que es la democracia, lo que es la acción militante sobre el terreno y lo que significa defender los ideales estadounidenses de libertad y justicia”. Sanders también denunció la oligarquía económica: “No permitiremos que este país caiga en el autoritarismo u oligarquía. Hoy no solo decimos no al autoritarismo de Trump: decimos no al Sr. Musk, no al Sr. Bezos y al Sr. Zuckerberg… No podéis tenerlo todo”.
Como siempre, las y los manifestantes llevaban sus carteles artesanales. Un eslogan muy extendido era: “No Kings, No War, No ICE”. Otros proclamaron: “No Reyes, No Fascistas”, o incluso: “Regime Change Here Now” (Cambio de régimen ya). Me pareció que había menos banderas estadounidenses que en las dos movilizaciones anteriores “No Kings”, tal vez porque, en un movimiento que se ha vuelto masivo, los participantes ya no sienten la necesidad de demostrar su patriotismo.
Una demostración de fuerza colectiva
Esta movilización fue más importante, más densa, más profunda, más amplia. En muchas grandes ciudades, las y los manifestantes han convergido de sus barrios a los centros urbanos, señal de una organización local en crecimiento. Los sindicatos, en cambio, estaban poco presentes y la vida cotidiana no se vio muy perturbada. La función principal de estas manifestaciones ha sido quizás dar un rostro humano a las encuestas que muestran un retroceso de Trump y los republicanos. Pero estas movilizaciones también son esenciales porque permiten a todos expresarse y tomar conciencia de su propia fuerza colectiva.
Contra la guerra y el racismo
A siete meses de las elecciones de mitad de mandato, el movimiento “No Kings” también ha dado un giro electoral más abiertamente, con la participación de candidatos del Partido Demócrata que han venido a movilizar a un electorado. La mayoría de los participantes esperan que los demócratas recuperen el control de las dos cámaras del Congreso. Según ellos, esto permitiría poner fin a la guerra contra Irán y detener la violencia contra las personas inmigrantes.
Los afroamericanos no se han movilizado en gran número, aunque algunos dirigentes negros los han llamado a participar. John E. Warren, editor del periódico San Diego Voice and Viewpoint, escribió: “Los negros, que no han venido en gran número, deben salir y ser contados entre los que se manifiestan. Somos víctimas de la campaña “No Diversity, Equality and Inclusion” (DEI) lanzada por el presidente contra nuestros programas y nuestra cultura… Solo nuestra participación electoral puede detener a Donald Trump y sus esfuerzos por hacer de Estados Unidos un país similar a Rusia o Hungría, con un poder autoritario en lugar de una democracia. Debemos demostrar a nuestros vecinos y adversarios que seguimos contando. Seguimos votando y todavía podemos marcar la diferencia en cada elección. No más excusas: hay que participar, a partir de este fin de semana en el No Kings Day”.
Las y los demócratas podrían recuperar el control del Congreso, pero Trump seguirá siendo presidente. La guerra contra Irán continúa, el ICE continúa sus ataques contra los inmigrantes, los precios aumentan: por lo tanto, las movilizaciones deberán continuar.
*Dan La Botz, profesor, camionero, historiador y periodista, es el autor, entre otros, de What Went Wrong? The Nicaraguan Revolution: A Marxist Analysis (Lo que salió mal – la revolución nicaragüense, un análisis marxista), Brill, Leiden 2016 y Haymarket Books, Chicago 2018. Fue cofundador de Teamsters for a Democratic Union (TDU). Activista de la organización socialista Solidarity (sección simpatizante de la IV Internacional en los Estados Unidos) también es miembro de la rama de Brooklyn de los Socialistas Democráticos de América (DSA).
2/04/2026
Semanario L´Anticapitaliste – 794 (02/04/2026)
Traducción: Satorzulogorria
