satorzulo gorria

Imanol Pascual Ariz. Coordinador de ELA Nafarroa.//—

[Publicamos a continuación el prólogo al monográfico que recoge las intervenciones en la mesa redonda organizada por ELA con motivo de los “10 años sin UPN”.

El monográfico completo se puede bajar de https://ela.eus/afiliazioa/lab2026.nsf/0/4F15C6DFBDCCA776C1258E09002A5F2A/$File/63.GaiMonografikoa.pdf. Recoge las siguientes intervenciones:

Sarrera

10 urte UPN gabe: hitzaurrea

10 años sin UPN: prólogo

Imanol Pascual Ariz. ………………… 3

“Los migrantes nos ‘roban’ la precariedad”

Rubén Lasheras………………………….. 7

“Etxebizitza lege guztiek negozioa hauspotu dute”

Iker Narbona……………………………. 10

“Nafarroan 1.403 tortura kasu egon dira”

Ainara Gorostiaga……………………….13

“En lugar de mejorar el transporte público, se ha impulsado el TAV”

Pablo Llorente…………………………….15

Nafarroako Gobernuak ez du euskararen normalizazioa helburu nagusitzat”

Iker Tubia………………………………..   18

“Greba feministaren ondoren, oso mingarria izan da erantzun politikoa”

Amaia Zubieta…………………………… 21

“Hicimos mucho daño a las élites al nombrar a las personas

con sus nombres y apellidos”

Patxi Zamora ………………………..  24

red. satorzulogorria]

La salida de UPN del Gobierno de Navarra después de 25 años en el poder fue un momento muy ilusionante. Para lograrlo fue determinante la dinámica de movilizaciones   contra los recortes sociales y la corrupción que muchas  organizaciones sociales llevamos a cabo desde 2008, entre ellas las seis huelgas generales convocadas.

Transcurridos 10 años, creemos que es un momento adecuado para valorar el alcance de l as políticas que se han acometido durante estos años. Para ello editamos un libro bajo el título “10 años sin UPN; el cambio pendiente” y organizamos la mesa redonda que se recoge en este Monográfico.

A la hora de hacer este balance, es importante recordar de dónde veníamos. Esos 25 años, época popularmente  conocida como “Régimen” o “Corralito Foral”, fueron años muy duros, con un hostigamiento continuo contra los sectores populares y abertzales, ELA incluido.

La salida de UPN del Gobierno supuso un reconocimiento a la pluralidad de la sociedad navarra. Durante esta década se han impulsado políticas que eran impensables en tiempos de UPN, como el reconocimiento a las personas torturadas por cuerpos policiales, la ley de víctimas de pederastia dentro de la Iglesia, o la implantación del programa Skolae en Educación. En todo lo relacionado con la memoria democrática también ha habido avances importantes, aunque esos avances se han visto empañados por la decisión de no demoler el Monumento a los Caídos.

Sin embargo, los partidos que desde 2015 han formado parte o han sostenido los diferentes gobiernos que se  han conformado (PSN, Geroa Bai, EH Bildu, Podemos, Izquierda-Ezkerra y Contigo Zurekin) no han promovido cambios estructurales que cuestionaran los privilegios de los poderes económicos, empresariales y religiosos de Navarra. Prueba de ello es que gran parte de las políticas de los gobiernos de Sanz y Barcina siguen vigentes: la fiscalidad apenas ha variado, se sigue construyendo el Tren de Alta Velocidad, la situación del euskera no se ha normalizado y se ha recuperado la financiación pública a UGT, CC.OO. y CEN. La falta de avances en materias tan importantes ha provocado una sensación de frustración y de oportunidad perdida, sobre todo en esa primera legislatura en la que los votos del PSN no eran necesarios.

La falta de determinación de los partidos políticos que han gobernado estos diez años, y sobre todo la negativa a realizar una reforma fiscal, están teniendo consecuencias sociales; desde la salida de UPN la tasa de riesgo de pobreza en Navarra ha aumentado del 14% al 18%, y todo eso a pesar de que han sido diez años de crecimiento económico. El hecho de que en tiempos de bonanza económica la pobreza esté creciendo es un fracaso de todos los partidos a la izquierda de UPN.

Sin lugar a dudas, mantener a UPN fuera del Gobierno es una magnífica noticia, pero limitar la reflexión política a esa realidad impide hacer una valoración sobre el verdadero alcance del cambio. La experiencia acumulada confirma que el papel de los movimientos sociales y sindicales debe consistir en presionar desde la calle y desde los centros de trabajo para que las políticas respondan a las necesidades sociales.

Para ello, resulta indispensable realizar un diagnóstico sincero sobre la evolución de las diferentes políticas que se han ido realizando  durante estos años. Ese cometido debe hacerse sin caer en discursos complacientes que relativicen la magnitud de las materias que no han cambiado, puesto que esa relativización acaba suponiendo un freno para el impulso de las tareas todavía pendientes.

Ese fue el objetivo del libro publicado y de la mesa redonda que hicimos en Katakrak, que se recoge en este Monográfico. Fue una jornada muy interesante dónde se analizó el alcance del cambio y los retos pendientes en materias como el euskera, pobreza, feminismo, medio ambiente, torturas o vivienda. Mediante este prólogo también queremos agradecer a todas las personas que participaron en las mesas redondas por su disponibilidad y por la calidad de sus intervenciones, que sin duda enriquecieron el conocimiento y el espíritu crítico de quienes participamos en la jornada.

Somos conscientes de las dificultades que implica este reto y de que no basta con la acción institucional, sino que resulta imprescindible la presión y la organización de los movimientos sociales. Solo así será posible impulsar un proceso de transformación real. ELA asume ese compromiso y seguiremos trabajando, con independencia política y económica, para que el cambio no se limite a una alternancia en el gobierno, sino que se traduzca en una Navarra más solidaria, más euskaldún y más igualitaria.

(Ver el monográfico completo en

https://ela.eus/afiliazioa/lab2026.nsf/0/4F15C6DFBDCCA776C1258E09002A5F2A/$File/63.GaiMonografikoa.pdf)

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