satorzulo gorria

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La muerte de un activista de extrema derecha el 14 de febrero en Lyon está dando lugar a una ofensiva política y mediática contra el movimiento antifascista y la izquierda, en un contexto de multiplicación de la violencia de extrema derecha y creciente fascistización.

Después de haber alertado durante años sobre la implantación de grupos neonazis violentos, la lamentable muerte de un activista de extrema derecha nacionalista, que pasó por el grupo realista Action française y miembro del grupo neofascista Allobroges Bourgoin, hace resurgir a un primer plano la situación del movimiento social opuesto a la extrema derecha en Lyon.

El contexto de Lyon

Con ocasión de una reunión pública con Rima Hassan, eurodiputada del grupo LFI, el colectivo Némesis vino, como lo ha hecho regularmente desde hace más de dos años en muchos lugares, a provocar.

Esta vez ha sido en Lyon, donde los grupos políticos de izquierda, los colectivos antirracistas, los solidarios con Palestina, las librerías, las personas racializadas han sido durante años víctimas de agresiones de grupos violentos, racistas y virilistas, lo que les ha llevado a desarrollar estrategias de autodefensa.

Estos grupos de extrema derecha atacan lugares, eventos o personas, sin ninguna reacción del Estado.

La extrema derecha y el racismo matan

La extrema derecha y sus ideas matan. Según los estudios, de los 53 asesinatos con carácter ideológico perpetrados entre 1986 y 2021, el 90% fueron realizados por la extrema derecha. Pensamos en Federico Martín Aramburu, asesinado a tiros por Loïk Le Priol y Romain Bouvier en 2022, miembros del GUD (grupo fascista de extrema derecha). También recordamos a Clément Méric, un activista antifascista asesinado por la extrema derecha nacionalista en 2013.

No olvidemos el reciente asesinato racista de Ismaël Aali, víctima de un asesinato racista en el sur de Lyon, o los de Djamel Bendjaballah, Rochdi Lakhsassi, Mustafa y Ahmid, Hichem Miraoui o Aboubakar Cissé por motivos racistas también, y en particular islamófobos en el caso de este último.

La demonización de la izquierda de ruptura

La cobertura mediática es desproporcionada. Sirve a los intereses de quienes, desde hace varios años, demonizan a una izquierda que no se rinde y a los activistas que se oponen sobre el terreno al fascismo.

“Preparando” las elecciones municipales, el Ministerio del Interior había clasificado a LFI, hace unos días, como de extrema izquierda. Hoy, Gérald Darmanin habla de la “milicia de Mélenchon”.

La normalización y la banalización de la extrema derecha y sus ideas racistas, masculinistas y LGBTQIAfobias han alcanzado enormes niveles en los últimos dos años.

Son consecuencia de políticas antisociales y de seguridad llevadas a cabo durante décadas por sucesivos gobiernos, retomando las ideas racistas y el cierre de fronteras. Son la consecuencia de una oposición sindical y política silenciada y reprimida por los diferentes gobiernos de Macron.

Construir un frente de masas

Desde hace unos días los fascistas armados “patrullan” la calle en Lyon en busca de venganza. Han atacado locales de organizaciones políticas o sindicales como LFI o Solidaires, o la librería La Plume Noire. Los activistas antifascistas, en particular de la antigua Jeune Garde (Joven Guardia), son acusados públicamente de asesinato y amenazados de muerte, y su información personal se revela en línea. Les enviamos todo nuestro apoyo.

Los fascistas idealizan y romantizan la violencia y la muerte y amenazan nuestro campo, el de las y los explotados y oprimidos, mientras que el antifascismo lucha por la igualdad y la justicia.

Existen varias formas de lucha. Pero no hay atajo para luchar contra el fascismo. Para oponerse a ello, se necesita la unidad, y no solo en las elecciones, de las fuerzas sindicales y políticas comprometidas con la transformación social.

Más que nunca, necesitamos construir un frente unitario de masas capaz de hacer retroceder a los fascistas en las urnas, pero sobre todo en las calles, en los barrios, en las empresas.

Es urgente mantener una línea antifascista unitaria, popular y masiva frente a la ola parda que se avecina. ¡Antifascistas todo el tiempo que sea necesario!

https://lanticapitaliste.org/actualite/politique/lyon-les-regrettables-consequences-de-la-fascisation-ambiante

Traducción: Satorzulogorria

Semanario L´Anticapitaliste – 788 (19/02/2026)