satorzulo gorria

Paul Martial//---

El plan de Estados Unidos entierra la posibilidad de que las y los libios elijan el destino de su país en beneficio de las milicias mafiosas.

Ausente de la escena libia desde 2012, fecha del asesinato de su embajador por un grupo yihadista, Estados Unidos vuelve con fuerza con el plan del emisario de Trump, Massad Boulos, que tiene como objetivo reunificar el país, dividido entre dos entidades: el Este y el Sur para Haftar, y Trípoli y el Oeste para Dbeibah, el actual Primer Ministro.

Un poder debilitado

Los dos clanes se enfrentan a grandes dificultades. Dbeibah tuvo que hacer frente a fuertes movilizaciones populares que tuvieron lugar en Trípoli, pero también en otras ciudades como Aïn Zara o Hay al-Andalus, para protestar contra los cortes de electricidad y, en general, contra el deterioro de las condiciones de vida. Aunque una de las organizaciones, Harak Abna' Souq al-Jumaa, ha puesto fin a la campaña de desobediencia civil, la tensión sigue viva. Sobre todo porque el poder de Dbeibah se basa en diferentes milicias, que a veces se enfrentan entre sí, como en la ciudad petrolera de Zawiya.

El clan Haftar se enfrenta a otras dificultades. Khalifa Haftar eligió entre sus cinco hijos a su sucesor, Saddam, al frente del ejército, lo que provocó revuelo, especialmente dentro del aparato militar. El atentado que le costó la vida a Fawzi Al-Mansouri, jefe de inteligencia, socavó el discurso sobre el control total de las fuerzas de seguridad, que tanto agrada a los países europeos. Por último, la alianza entre Haftar y las tribus del sur, especialmente en la región de Fezzan, se hizo añicos con la creación de una milicia armada dirigida por Mohamed Wardougou.

El plan Boulos

A nivel internacional, Turquía, que apoya a Dbeibah, así como Egipto y los Emiratos Árabes Unidos, que apoyan a Haftar, se han reunido con el bando contrario en ambos lados. Es en este contexto en el que Estados Unidos hace su regreso diplomático con su plan, que tiene como objetivo reunir al país desde arriba, con una administración, un gobierno y un ejército únicos.

El programa consistiría en nombrar a Saddam Haftar presidente, mientras que Dbeibah mantendría su cargo de Primer Ministro. El clan Haftar, favorecido por este plan, muestra su buena voluntad al desempeñar un papel central en la liberación del rehén estadounidense, el misionero Kevin Rideout, en Malí. La petrolera libia National Oil Corporation acaba de pagar sus deudas con las empresas estadounidenses, en particular Baker Hughes y Halliburton.

En cuanto a Dbeibah, tiene que lidiar con las milicias. Si algunas se oponen al proyecto, otras son más circunspectas, entendiendo que su oposición los colocaría fuera del nuevo poder.

Ganancias financieras y estratégicas

Estados Unidos está motivado por los desafíos económicos: hacerse con las reservas de petróleo y permitir que las empresas estadounidenses se beneficien de un mercado con alto potencial. También se trata de una jugada en contra de las tropas rusas de Africa Corps, presentes junto al clan Haftar, y para fortalecer su control militar sobre el norte de África.

Existe el riesgo de que el plan Boulos desestabilice aún más el país, donde todos buscarán reforzar su poder o adquirir uno nuevo, incluso por la fuerza. De hecho, el poder, ya sea adquirido a través de la negociación o de las armas, permite el enriquecimiento a través del contrabando, la corrupción y la trata de seres humanos.

Estados Unidos juega el papel de padrino para establecer una paz entre bandas armadas, al tiempo que aleja la perspectiva de que los libios decidan por sí mismos el futuro de su país renovando profundamente la oferta política.

Semanario L´Anticapitaliste - 812 (28/08/2026)

https://lanticapitaliste.org/actualite/international/libye-trump-enterine-la-loi-des-milices

Traducción: Satorzulogorria