
El sector de conservas y salazones de Bizkaia ha arrancado este lunes una serie de paros parciales para presionar en la negociación del convenio. Los sindicatos UGT, CCOO, ELA y LAB denuncian que las conversaciones están bloqueadas y reclaman mejoras reales para un colectivo formado en su mayoría por mujeres y con sueldos históricamente bajos.
Los paros serán de dos horas al día (de 10:00 a 12:00) y se repetirán, tras las huelgas de los días 27, 28, 29 y 30 de julio, el 10, 11, 19, 20 y 21 de agosto. Durante esas jornadas habrá concentraciones en los centros de trabajo. Además, el 3 de septiembre está prevista una huelga de todo el día.
Estas movilizaciones no son nuevas. En abril, mayo y junio ya hubo tres días de huelga y otros tres de paros en Bermeo y Ondarroa, lo que muestra que el conflicto sigue sin resolverse.
Un sector muy feminizado y con precariedad
Los sindicatos recuerdan que es un sector muy ligado a la tradición alimentaria de Bizkaia, pero con condiciones precarias desde hace años. A esto se suma cada vez más la presencia de personas migrantes. Según denuncian, tampoco están teniendo condiciones dignas.
Entre los problemas más señalados están las cargas de trabajo elevadas, que provocan enfermedades que muchas veces ni se reconocen, y el uso habitual de contratos fijos discontinuos a través de ETT, que dificulta tener estabilidad.
Piden no hacer horas extra
Además de participar en los paros, los sindicatos piden a la plantilla que no haga horas extra. Creen que así aumentará la presión sobre las empresas: cada hora extra, dicen, reduce el efecto de la protesta.
Las centrales reclaman a la patronal, CEBEK, un convenio que garantice condiciones dignas y que permita a quienes trabajan en el sector vivir con normalidad.
