satorzulo gorria

TEHRAN, IRAN - JANUARY 06: 

Babak Kia//----

Incapaz de ganar la guerra, Trump se atasca. La República Islámica de Irán responde golpe por golpe a los bombardeos estadounidenses. Cuando se acercan las elecciones en Estados Unidos e Israel, Trump y Netanyahu no pueden retroceder. Esto hace temer una huida hacia adelante y una intensificación de la guerra.

El cierre del Estrecho de Ormuz, el bloqueo marítimo y las sanciones impuestas por Estados Unidos, la inflación galopante, la pobreza y el empeoramiento de la crisis económica han llevado a la sociedad iraní al borde de la explosión social. El deterioro de las condiciones de vida va acompañado de la militarización del régimen, el aumento de las ejecuciones y el fortalecimiento de la represión.

El poder refuerza su dispositivo de seguridad

Prueba de ello es el proyecto presentado al Parlamento el 16 de agosto, relativo a “la infiltración de los servicios de inteligencia extranjeros”. Tres días después, nueve altos funcionarios del poder judicial, la Organización de Prisiones, la Inspección General del país, los organismos de seguridad, la Guardia de la Revolución o el Bassidj fueron destituidos y reemplazados. Esta supuesta “reforma” está destinada sobre todo a reforzar la capacidad represiva del régimen frente a los próximos levantamientos.

El Guía supremo, el ayatolá Mojtaba Khamenei, ha sustituido al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN) por Mohsen Rezaï, ex alto comandante del Cuerpo de la Guardia de la Revolución Islámica (IRGC) durante la guerra Irán-Irak. Este cambio repentino lo sitúa en el centro del proceso de toma de decisiones de seguridad nacional. El nombramiento de Hossein Taëb al frente del Bassidj es otro ejemplo. Taëb, ex jefe de inteligencia de los Guardianes de la Revolución, es una figura importante del aparato de seguridad iraní, asociado en particular a la represión de los levantamientos populares y de las personas opositoras.

Una economía destrozada

Washington refuerza aún más el bloqueo marítimo y las sanciones. El 20 de agostoEstados Unidos anunció nuevas medidas que amenazaban a cualquier país que ayudara a Irán a eludirlos o mantuviera relaciones comerciales con él. Si se implementaran efectivamente, la situación económica y social se volvería aún más crítica para la gran mayoría de la población.

Consecuencias inmediatas: nuevo hundimiento de la moneda nacional y nuevo aumento de los precios. El bloqueo del estrecho de Ormuz afecta duramente a las importaciones. Por ejemplo, las exportaciones de medicamentos de la India a Irán han disminuido.

En agosto de 2026, una empresa farmacéutica iraní anunció un aumento medio del 117% en el precio de 82 medicamentos, con un aumento de varios cientos en algunas medicinas concretas. Así, entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, el precio de la amoxicilina aumentó un 284%, el del ibuprofeno un 110%.

A esto se suma una importante escasez de gasolina, que lleva al régimen a reducir las subvenciones y limitar el consumo. Esta situación ilustra las crecientes dificultades de producción, importación y distribución de combustibles.

La preocupación de los líderes iraníes

El presidente del Parlamento, Mohammad-Bagher Ghalibaf, declaró el 21 de agosto: “Podemos disponer de todo el poder militar que queramos, pero sin circulación financiera, crecimiento económico y producción nacional, no podremos soportar un pueblo hambriento”.

El presidente Massoud Pezeshkian también habla de una verdadera guerra económica, militar y de seguridad. Reconoce la caída de las importaciones y exportaciones, así como las restricciones financieras que pesan sobre las ayudas a la población, el pago de salarios y prestaciones sociales. También dijo que “sería mejor poner fin a la guerra hoy”, cuestionando implícitamente a la dirección de los Guardianes de la Revolución, que desempeña un papel central en la definición de las orientaciones estratégicas del régimen. En respuesta, las corrientes cercanas a los Guardianes de la Revolución y sus medios de comunicación acusan a los críticos de la política actual de ser “lacayos de Trump y Netanyahu”.

A pocos días del cuarto aniversario de la muerte de Jina Mahsa Amini y del levantamiento “Mujer, Vida, Libertad”, el poder teme especialmente una nueva movilización de trabajadores, mujeres, jóvenes y minorías nacionales.

Atrapados entre la violencia del imperialismo estadounidense y la de la dictadura reaccionaria, los pueblos de Irán luchan por su supervivencia, su dignidad y su libertad. Necesitan nuestra solidaridad antiimperialista.

2026-09-09

https://lanticapitaliste.org/actualite/international/iran-une-crise-aigue

Semanario L´Anticapitaliste - 813 (10/09/2026)

Traducción: Satorzulogorria