satorzulo gorria

Contra la dictadura capitalista-teocrática y la ceguera campista

Babak Kia//

Las y los campistas niegan la naturaleza dictatorial de la mulacracia y el carácter sangriento de su represión. Mientras que el 60% de la gente en Irán vive por debajo del umbral de la pobreza, sufre explotación y opresión violenta, los campistas atribuyen la situación únicamente a las sanciones internacionales, sin denunciar la corrupción de los dignatarios del régimen que han acumulado fortunas colosales gracias a estas mismas sanciones. Se olvidan de decir que más del 60% de la economía iraní está controlada por el Guía y los Guardianes de la Revolución.

Al negar el carácter popular y endógeno de los levantamientos, estas corrientes se ponen de hecho del lado de la oligarquía militar-teocrática y sus crímenes. Finalmente, al apoyar a la República Islámica de Irán, RII, los campistas oponen a los pueblos entre sí, en lugar de construir convergencias entre las clases populares de la región contra las dominaciones reaccionarias, imperialistas y coloniales.

Contra los monárquicos y los partidarios de una intervención estadounidense

Una intervención imperialista nunca ha aportado una solución emancipadora, basta con ver el estado de Irak, Afganistán o Libia. Además, los bombardeos del pasado mes de junio provocaron una parada de las movilizaciones sociales en curso y permitieron a la RII aumentar la represión contra los activistas.

Los monárquicos suponen la continuidad del poder monárquico expulsado por la revolución de 1979. Este era el gendarme de los Estados Unidos en la región y defendía los intereses del imperialismo.

A cambio, el Shah y su corte pudieron hacerse con las riquezas del país y se enriquecieron a costa de los pueblos de Irán. La monarquía iraní llevó a cabo una política colonial “gran persa” contra los demás pueblos de Irán (kurdos, balutches, azeríes, lordos o árabes).

Aquel régimen era una dictadura. Los opositores, especialmente de izquierda, fueron detenidos, torturados, algunos ejecutados, otros empujados al exilio. El último Sha favoreció en gran medida el ascenso de las corrientes fundamentalistas y de Jomeini. Es en parte responsable de la situación en la que se encuentra Irán actualmente.

Reza Pahlavi, hijo del ex Shah, cercano a la extrema derecha internacional y a Netanyahu, defiende un proyecto autoritario y neoliberal. No tiene nada de demócrata. Al igual que su padre, tiene una visión muy centralizadora y vertical del poder.

Su exposición mediática en Occidente sirve al régimen para descalificar el levantamiento como conspiración extranjera. Los eslóganes a su favor reflejan sobre todo el vacío político dejado por décadas de represión y la desesperación de parte de la población.

Pero esto no debe ocultar los eslóganes que los manifestantes corean masivamente contra cualquier poder despótico, ya sea monárquico o mulahcrático.

Desarrollar la solidaridad internacional desde abajo

Contra la RII, frente a los monárquicos, el imperialismo y el campismo, hay que apoyar las luchas populares, a las y los activistas, las redes militantes y sindicales en Irán. La liberación de los pueblos de Irán no vendrá ni de las bombas ni de las potencias extranjeras, sino de las luchas internas por la igualdad, la justicia social y la libertad.

Semanario L´anticapitaliste – 784 (22/01/2026)

https://lanticapitaliste.org/arguments/international/contre-la-dictature-capitaliste-theocratique-et-la-cecite-campiste

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Irán: Las grandes maniobras

Babak Kia//

Para disgusto de los monárquicos y las corrientes de derecha favorables a una intervención imperialista, las amenazas de una intervención estadounidense se han alejado momentáneamente, especialmente bajo la presión de las petromonarquías del Golfo y del Estado de Israel.

Las primeras temen una desestabilización regional y una respuesta de la República Islámica de Irán (RII)  que conduzca al bloqueo del estrecho de Ormuz, por el que pasa casi el 30% del petróleo mundial. En cuanto a Israel, su stock de misiles interceptores se vio fuertemente mermado durante la guerra del pasado mes de junio, lo que debilita su «cúpula de hierro”.

Las posiciones de fachada de Trump y Netanyahu a favor del levantamiento en Irán tienen como objetivo en primer lugar presionar a la RII, en el marco de las negociaciones sobre su programa nuclear y balístico, así como sobre la venta de petróleo a China.

Trump quiere más un cambio de liderazgo en Teherán que un cambio de régimen. Signo de las relaciones entre la RII y la burguesía internacional, el ministro de Asuntos Exteriores iraní fue invitado al Foro Económico de Davos, pero ante la protesta provocada entre las ONG y las organizaciones de derechos humanos, los organizadores cancelaron su invitación en el último minuto.

La RII no es un estado antiimperialista

La RII ha colaborado en varias ocasiones con el imperialismo estadounidense, especialmente en Irak y Afganistán. Su oposición a Israel y al orden imperialista tiene como objetivo ante todo defender sus propios intereses como potencia regional.

Si financia fuerzas de resistencia en Palestina y varias milicias en Yemen, Siria, Líbano o Irak, es más para instrumentalizarlas y colocarlas en una relación de subordinación que para apoyar la lucha de los pueblos por su autodeterminación.

Esta política no tiene nada de progresista, es como un reflejo de las acciones de Estados como Arabia Saudita. Aviva las tensiones sectarias en la región.

Financiación condicional de la resistencia palestina

En un debate a través de la prensa que tuvo lugar el pasado octubre en Irán, un diario vinculado al Guía explicó que “el ataque del 7 de octubre y el sacrificio del pueblo palestino permitieron proteger a la República Islámica de Irán”. Esto expresa de forma clara el papel que el régimen otorga a las luchas de los pueblos y a las organizaciones que financia. Cuando Hamas tomó posición contra el régimen de Assad en Siria, la  RII redujo a la mitad la financiación concedida a la organización palestina.

La RII comparte con Trump y las clases dominantes la voluntad de aplastar las reivindicaciones sociales y democráticas de las y los jóvenes, las mujeres, las minorías nacionales y las y los trabajadores de Irán.

Las gesticulaciones mediáticas de Trump, Netanyahu y compañía alimentan el campismo y el conspiracionismo, negando la capacidad de los pueblos de Irán para ser dueños de su destino. La sobreexposición de los monárquicos en los medios de comunicación occidentales no hace sino reforzar este tipo de posiciones.

Una represión sangrienta

El 8 de enero, la República Islámica de Irán (IRI) instauró un apagón digital y lleva a cabo una masacre a puerta cerrada. Las ciudades están totalmente patrulladas, en lo que se asemeja a un estado de sitio. Las imágenes que han llegado al exterior muestran el uso de armas de guerra por parte del poder. También ha recurrido, como ya en 2009, a mercenarios extranjeros.

Altos funcionarios del régimen hablan de 5.000 muertes, pero el balance real podría ser mucho mayor. Los testimonios precisos de los empleados de los cementerios indican que miles de cuerpos son arrojados a fosas comunes. La Organización de Derechos Humanos (HRANA) autentica la muerte de 4.929 personas y analiza las informaciones sobre otros 9.049 casos. Miles de familias buscan a sus seres queridos, otras tienen que pagar para recuperar los cuerpos y firmar confesiones póstumas acusando a las víctimas de ser agentes de Israel. Todas estas familias sufren una presión inmensa, algunas tuvieron que pasar por confesiones forzadas en directo por televisión. HRANA también cuenta más de 26 000 detenciones, y esta cifra no es definitiva.

Al mismo tiempo, en respuesta a los agradecimientos de Trump por la suspensión de la ejecución de 800 detenidos, el Guía Jamenei le atribuye la responsabilidad del baño de sangre, mientras que el fiscal de Teherán afirma que la respuesta del régimen «será firme, disuasoria y rápida».

Más ilegítima que nunca, la RII opera una de las peores represiones de su sangrienta historia.

Semanario L´anticapitaliste – 784 (22/01/2026)

https://lanticapitaliste.org/arguments/international/iran-les-grandes-manoeuvres

Traducción: Satorzulogorria