satorzulo gorria

GARA
15 MAR. 2026
Mikel URDANGARIN
DONOSTIA

Una huelga para «responder a las brechas» y «reabrir las puertas»

A escasos días de la huelga general del martes, GARA ha juntado a los representantes de ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru en una misma mesa. Denuncian la cerrazón de la patronal y de los Gobiernos de Gasteiz y de Iruñea, y subrayan que será un día de lucha ineludible para el conjunto de la clase trabajadora vasca.

Estamos en la antesala de una huelga general «potente y exitosa». Así lo manifestaron el viernes ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru en la rueda de prensa que dieron el viernes en Donostia. Según apuntaron, tienen varios indicios para afirmarlo: ya se han adherido más de 1750 comités de empresa, se han sumado más de 100 agentes sociales… Y lo más importante, ya se ha conseguido poner en la agenda política y social la reivindicación de un salario mínimo interprofesional de 1.500 euros.

Para conocer de primera mano los prolegómenos de la huelga, GARA ha querido estar con los representantes de los sindicatos convocantes. Así, después de la rueda de prensa nos hemos reunido con Mitxel Lakuntza (ELA), Garbiñe Aranburu (LAB), Itxaso Piquer (Steilas), Unzalu Salterain (Etxalde) y Patxi Agirre (Hiru).

Lo hemos querido hacer de manera coral, juntando a todos y todas alrededor de una misma mesa. Y nada más sentarnos, ha saltado la primera sorpresa: era la primera vez que hacían una entrevista de este tipo. Por parte de GARA esperamos que no sea la última, porque, a decir verdad, ha sido una charla enriquecedora. Ha reinado un tono distendido y cómplice, con el ánimo de complementar las razones para la huelga, conjugar el verbo en plural y disputar la partida como país. Porque sí, según han reivindicado con convicción y unanimidad, la partida sigue abierta y se puede ganar.

ABOCADOS A LA HUELGA

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Aranburu deja claro que «el hecho de llegar a una huelga general no es una decisión que se tome a la ligera. Antes ha habido todo un proceso. Hemos intentado por la vía de la negociación colectiva y por la vía institucional establecer un salario mínimo interprofesional acorde a nuestra realidad. Y ante la cerrazón de la patronal y de los gobiernos de Gasteiz y de Iruñea, al final nos hemos visto a abocados a convocar la huelga general».

Lakuntza comparte el diagnóstico: «Hemos llegado aquí porque nos han cerrado todas las puertas que han podido». Como prueba de ello, Piquer ha recordado «el ataque antidemocrático» contra las 138.495 firmas que respaldaban la Iniciativa Legislativa Popular. «¿Qué quieren, que nos callemos? ¿Sumisión? -pregunta Agirre-. No, sumisión, no. Esta huelga es el ejemplo vivo de que el fin no es la huelga, es una herramienta para conseguir lo que queremos».

En este caso, el fin lo han expuesto de manera clara y taxativa: un salario mínimo interprofesional de 1.500 euros. ¿Para qué? En primer lugar, para dar respuesta a las situaciones de mayor vulnerabilidad: «Las personas migrantes, las mujeres, los jóvenes…», enumera Piquer. Agirre trae a la palestra la situación extrema que están viviendo varios transportistas: «Repartidores de Amazon que están tirando los paquetes por la ventana porque sino no cobran. Eso es esclavitud. O gente que está viniendo de fuera para trabajar en este sector y están viviendo en la cabina. Su puesto de trabajo es el camión, y cuando acaban el trabajo, su casa es el camión. Eso mata. El año pasado en nuestro sector en Hego Euskal Herria hubo 22 muertes, ¡dos muertes por mes!». Salterain denuncia que en el sector agrario «en muchos casos también se están viendo situaciones de esclavitud».

Frente a ello, a juicio de Aranburu, «esta huelga viene a dar respuesta a las brechas machistas, racistas y generacionales». Es más, «también incide de manera positiva en toda la clase trabajadora, porque un salario mínimo acorde a nuestra realidad socioeconómica contribuye y ayuda a que todos los salarios se eleven hacia arriba». Lakuntza lo sintetiza con una frase que les dijo Confebask: «‘Ya sabemos cuál es el efecto de lo que estáis planteando. No es solo en las personas con peores salarios, esto tiene un efecto arrastre y vosotros lo que queréis es tirar el conjunto de los salarios hacia arriba’. Pues claro que queremos eso».

DECIDIR AQUÍ

Esta huelga va más allá de la cuantía de los salarios. Para Salterain, «es un ejercicio práctico de reparto de la riqueza, no solo mirando al presente, sino también mirando al futuro». Por una parte, para garantizar una jubilación digna para todos y todas. Por otra parte, para garantizar el relevo en los sectores estratégicos: «Si no garantizamos un salario mínimo no vamos a tener un relevo ni en el sector agrario, ni en el pesquero, ni en ningún sector».

Además, tiene que ver con quién decide qué. En el caso de la mayoría sindical vasca, lo tienen claro: quieren decidir el sueldo mínimo aquí. «Porque es nuestro pueblo, es nuestra tierra y es nuestro trabajo», alega Agirre. Lakuntza plantea una constatación: «La clase trabajadora vasca sabe muy bien qué significan las condiciones laborales españolas y no las quiere».

Por esta razón, desde un punto de vista de clase, le parece incomprensible la posición de determinados partidos y sindicatos: «En el caso de Contigo-Zurekin y PSN, por ejemplo, lo que se está priorizando es una concepción de uniformización española a la baja. El ejemplo de la negociación colectiva es muy clara. Un trabajador del convenio de Gipuzkoa del metal cobra 30.000 euros; el mismo convenio en Badajoz son 15.000. En su lógica, ¿qué significa, que los trabajadores de Gipuzkoa tienen que cobrar 15.000?».

Aranburu tiene claro que «esa centralización de las relaciones laborales nos empobrece, y quien se está beneficiando de esa centralización y de que siga vigente el marco estatal es la patronal». Ante eso, para poder mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora de Euskal Herria, aboga por «tener instrumentos jurídicos y políticos y avanzar en la soberanía».

REABRIR LAS VÍAS

Esos avances hay que hacerlos día a día. En ese sentido, Salterain remarca que «la huelga hay que situarla dentro de un proceso. La huelga no es el día D donde se van a resolver todas las cuestionas, pero sí sirve para poner en el centro los debates». En este caso, en palabras de Lakuntza, «para abrir las puertas que nos han querido cerrar».

El día después quieren avanzar en dos vías: quieren establecer un cauce de negociación con las patronales y negociar en Madrid para cambiar el Estatuto de los Trabajadores. Lakuntza insiste: «Esas vías están abiertas. Aquí no se puede seguir mucho más tiempo haciendo la estrategia del avestruz». Habida cuenta de ello, Aranburu cree que «es importante ser conscientes de que nuestra fuerza reside en esa capacidad de lucha. Con una huelga exitosa se refuerza a los sindicatos en la negociación colectiva, de cara a mover las posiciones de la patronal y de las instituciones».

Por consiguiente, todos y todas subrayan la necesidad de que el día 17 la huelga sea lo más numerosa y potente posible: por «responsabilidad», porque es «la vía que se ha mostrado eficaz para mover las posiciones», porque «estamos ante un paso colectivo de mucha importancia»… Y porque, según vaticina Agirre, «ya llegará el momento de ganar».

Responsabilidad, fuerza, ilusión y orgullo de país

El día 17 se está acercando. Se amontonan las asambleas, llamadas, entrevistas, reuniones, pegadas… Y, tal y como reconoce Agirre, también los nervios: «Siempre hay dudas, incertidumbres y algo de incógnita. Pero ya metidos en el meollo no queda más que seguir para adelante y con todas las fuerzas posibles». Teniendo en cuenta lo que están palpando y recibiendo por parte de la clase trabajadora vasca, Aranburu siente, además de responsabilidad, «orgullo de país». «Estamos viendo que se está avanzando en el proceso de precarización en todos los ámbitos de la vida, que la riqueza se concentra cada vez en menos manos, que hay una ola reaccionaria muy potente, y que ante esa realidad, en Euskal Herria el sindicalismo es capaz de convocar huelgas para avanzar en justicia social, para decir no a este contexto de guerra, y que además la clase trabajadora responde a esa convocatoria», añade.

A Lakuntza eso le genera ilusión: «La ilusión por mejorar las condiciones de aquellos y aquellas que peor están en el mundo laboral, y mejorar el mundo por aquello que tenemos más próximo. Y también orgullo, porque probablemente en otros lugares del mundo a algunos sindicatos les gustaría convocar una huelga general, y sin embargo no pueden, porque no tiene la correlación de fuerzas necesaria. En esa explicación hay un componente también histórico, de la tradición de lucha y de organización que ha habido en este país. Cuando estamos haciendo una huelga general estamos contribuyendo a asentar un paso más esa tradición». M.U.

ELEVAR AL ALZA

Aranburu: «Esta huelga incide de manera positiva en toda la clase trabajadora, porque un salario mínimo acorde a nuestra realidad socioeconómica contribuye y ayuda a que todos los salarios se eleven hacia arriba»

EL DÍA DESPUÉS

Después de la huelga quieren establecer un cauce de negociación con las patronales y negociar en Madrid para cambiar el Estatuto de los Trabajadores. Lakuntza insiste: «Esas vías están abiertas. Aquí no se pueda seguir mucho más tiempo haciendo la estrategia del avestruz».

HUELGA

Salterain: «La huelga no es el día D donde se van a resolver todas las cuestionas, pero sí sirve para poner en el centro los debates»

https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2026-03-15/hemeroteca_articles/una-huelga-para-responder-a-las-brechas-y-reabrir-las-puertas


14 MAR. 2026
GARA
DONOSTIA

Los sindicatos convocantes esperan el 17M una huelga «potente y exitosa»

Los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde prevén que la huelga general convocada para el próximo martes será «potente y exitosa», ya que cuenta, hasta la fecha, con 1.750 adhesiones de comités de empresa y de personal, así como más de un centenar de agentes sociales. Se felicitaron porque el respaldo a la huelga «está siendo muy amplio».

Con 1.750 adhesiones por el momento, la huelga general del 17M se prevé «potente y exitosa», según señalaron ayer los sindicatos convocantes, que se mostraron convencidos de que «las posibilidades de lograr un SMI propio están abiertas».

La coordinadora general de LAB, Garbiñe Aranburu, y el secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza, comparecieron en rueda de prensa, acompañados de representantes de Steilas, Hiru y Etxalde, en la que se felicitaron porque el respaldo a la huelga «está siendo muy amplio».

Tal y como detallaron, a través de asambleas vinculantes han dado su apoyo a la huelga, por ejemplo, CAF Beasain y CAF Irun, Biele (Azpeitia), Torraspapel (Leitza), Indar (Beasain), Arcelor-Bergara, Fagor Electrónica (Arrasate), Irizar koop. (Ormaiztegi), Salbatore Mitxelena Ikastola (Zarautz), Arizmendi Ikastola (Arrasate), Laskorain Ikastola (Tolosa), GKN-Legazpi, Ayuntamiento de Oñati, Ayuntamiento de Hernani, Ayuntamiento de Tolosa, ABC (Eibar), Munksjö Papel (Elduain), JMA (Arrasate) y Aralar Papelera (Amezketa).

Aranburu recordó que el día 17 pedirán un salario mínimo propio y mejoras salariales en general, pero subrayó que también será «una huelga contra la guerra y a favor de la justicia social. No queremos ser cómplices de las guerras ni quienes vayamos a pagar las facturas de las mismas».

Las centrales convocantes subrayaron que las posibilidades de conseguir un SMI propio «siguen abiertas». Así lo deducen de la ronda llevada a cabo con los agentes, por lo que destacaron la importancia de sumarse a la huelga.

REUNIÓN CON PATRONALES

En esa línea avanzaron que el 24 y el 25 de marzo han citado a Confebask y CEN, respectivamente, para sendos intentos de negociación. A su juicio, tras haber estado con la patronal, «es aún más evidente que es posible un acuerdo intersectorial para establecer un salario mínimo, ya que no hay argumentos jurídicos en su contra».

En ese sentido, Lakuntza, que precisó que aún no han obtenido respuesta a esta petición de reunión, afirmó que acudirán a reunirse con la patronal de la CAV «con la sentencia en la mano para convencerles de que no hay impedimentos», mientras que destacó la importancia de que en Nafarroa «se pueda abrir un camino que hasta ahora estaba cerrado».

RONDA POLÍTICA EN MADRID

Asimismo, ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde han realizado una ronda política en Madrid, y aplaudieron la voluntad mostrada por algunos partidos soberanistas en esta ronda para llevar al Congreso español una Proposición de Ley para su debate, con el fin de modificar el Estatuto de los Trabajadores, tal y como han pedido sindicatos vascos, gallegos y catalanes.

De este modo, pidieron a los partidos que respeten la propuesta sindical como tal, y, en la misma línea, solicitaron al PSOE y a Sumar, partidos del Gobierno español, que «no pongan impedimentos». «Ninguno de los partidos ha dicho que no», resaltó Lakuntza, quien precisó que «algunos» han sido «más receptivos que en Euskal Herria».

Respecto a las convocatorias de la huelga, a partir de las 05.00 horas habrá piquetes y a las 11.00 horas partirán columnas de las capitales hacia las manifestaciones principales.

LLAMAMIENTO

EH Bildu llamó a participar en la huelga porque «la movilización es necesaria para garantizar la seguridad vital de la ciudadanía con salarios y pensiones adaptados al coste de la vida».

APORTACIÓN

Las centrales convocantes recordaron que «la aportación de cada persona trabajadora contribuirá a mejorar la relación de fuerzas para negociar con la patronal y a interpelar a los partidos»

https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2026-03-14/hemeroteca_articles/los-sindicatos-convocantes-esperan-el-17m-una-huelga-potente-y-exitosa