satorzulo gorria

Dan La Botz//

Cuando la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán entra en su tercera semana, la población de Estados Unidos sigue intentando formarse una opinión sobre este conflicto.

Desde el comienzo de la guerra, la mayoría de las encuestas muestran que es mayoritariamente desaprobada, una situación sin precedentes en la historia reciente del país.

Apoyo histórico a las guerras

La mayoría de la población había apoyado la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea y, inicialmente, la Guerra de Vietnam. Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el gobierno, ávido de venganza, disfrutó de un amplio apoyo cuando inició la guerra en Afganistán. En 2003, cuando la administración de George W. Bush quiso atacar Irak, fabricó pruebas falsas de que Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva. Engañado por Bush, casi tres cuartas partes de la población apoyó entonces la guerra.

El pueblo estadounidense, como muchos otros pueblos sin duda, tiende a pensar primero en sí mismo… y en los demás después. Nuestro país, o al menos una gran parte de su población, tiene un grave problema con la compasión y la empatía. Las y los cristianos de derechas afirman que la empatía es un pecado que empuja a las personas a apoyar el aborto, los derechos de las personas LGBT o la inmigración ilegal. El vicepresidente J. D. Vance habla de “empatía tóxica” y la condena. El ex asesor de Trump, Elon Musk, dijo incluso que “la debilidad fundamental de la civilización occidental es la empatía”. Por lo tanto, rara vez escuchamos a las y los conservadores expresar compasión por las y los palestinos asesinados en Gaza o por las y los iraníes y libaneses cuyas ciudades están siendo bombardeadas hoy. Nada dice que la muerte de decenas de miles de estas personas empujaría a estos y estas votantes a querer poner fin a la guerra.

Y es difícil saber si los posibles atentados islamistas en los Estados Unidos -ya ha habido algunos- llevarían a la opinión pública a apoyar más la guerra o, por el contrario, a oponerse a ella.

Las razones del rechazo de esta guerra

¿Por qué, hoy, las y los estadounidenses se oponen a este conflicto? Primero porque el presidente Donald Trump había sido elegido prometiendo poner fin a las “guerras extranjeras sin fin por cambios de régimen”. Él y su administración nunca han dedicado un tiempo para dirigirse a la población a fin de justificar la guerra. Luego, ya el primer día del conflicto, Estados Unidos bombardeó una escuela de niñas, asesinando a 150 niños y niñas, así como a una treintena de profesores y miembros del personal. Trump negó que Estados Unidos atacara la escuela y acusó a Irán. Pero unos días después, los medios de comunicación y el propio ejército revelaron que había mentido y que un misil estadounidense había matado a esas 180 personas. La población estaba claramente conmocionada por la muerte de estos niños y niñas y por la mentira de Trump, lo que quizás explique por qué no se apresuró a apoyar la guerra.

Dos factores pueden hacer que la opinión se vuelva contra la guerra: el aumento del precio de la gasolina y las pérdidas militares. La destrucción de la infraestructura petrolera en Oriente Medio, y especialmente el bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, han hecho subir rápidamente los precios en las estaciones de servicio. La gasolina ahora cuesta alrededor de 3 dólares el galón en todo el país y podría alcanzar rápidamente los 4 dólares si la guerra continúa, un nivel que podría poner en peligro a la mayoría republicana en el Congreso.

En el momento de escribir este estas líneas, el 15 de marzo, han muerto ya 13 soldados estadounidenses y hasta 150 han resultado heridos. Si las pérdidas siguen aumentando, podrían empujar a más personas a volverse contra la guerra, incluso entre las votantes de Trump.

Trump y su entorno atacaron violentamente a los medios de comunicación, calificando sus informes y críticas de «noticias falsas» y «antipatrióticas». El Secretario de la Guerra Hegseth incluso expresó su esperanza de que Larry y David Ellison, multimillonarios cercanos a Trump que ya controlan gran parte de los medios de comunicación, puedan tomar más control. Por su parte, Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, amenazó con retirar su licencia a algunos medios audiovisuales. Pero no podrán ocultar los enormes carteles al borde de las autopistas que muestran el precio de la gasolina.

Semanario L’Anticapitaliste – 792 (19/03/2026)

https://lanticapitaliste.org/arguments/international/aux-etats-unis-le-peuple-face-la-guerre-contre-liran

Traducción: Satorzulogorria