
Cathy Billard//:
El reciente acercamiento entre los líderes del RN (Reagrupamiento Nacional, extrema derecha) y parte de la gran patronal muestra que las clases dominantes están empezando a considerar seriamente a la extrema derecha como una opción creíble para defender sus intereses.
“El fascismo, se llame como se llame, puede seguir siendo el arma de reserva del capitalismo decadente”, Daniel Guérin, Fascismo y gran capital (1936).
En las últimas semanas, al menos dos almuerzos han reunido a los líderes del RN y a los principales dirigentes franceses del RN. Hay quien dirá: «¿Qué hay de nuevo? ¡Sabemos que el RN está al servicio de la patronal!”. Sin embargo, estas reuniones constituyen un cambio en el posicionamiento de la parte dirigente de la clase capitalista francesa. Por lo tanto, es urgente tomar la medida de los resortes del proceso si no queremos ser simples comentaristas, sino oponernos a ellos.
La hipótesis RN validada por los líderes las grandes empresas del CAC 40 /1
Evidentemente, no es de ayer que Bolloré, Stérin, Sophie de Menton o E. Trappier, presidente de la Holding Dassault, utilizan sus medios de comunicación para promover a la extrema derecha como una candidata creíble al poder. De este modo, preparan su llegada planteando la perspectiva de una “unión de las derechas” contra el peligro de la extrema izquierda, encarnada según ellos por LFI.
Por otro lado, que una quincena de directivos de los grupos CAC 40 /1 (incluidos TotalEnergies, Accor, Engie, Renault, LVMH, Capgemini y AXA) cene con Marine Le Pen en uno de sus clubes, es inédito. Al igual que el almuerzo de Bardella con la Oficina Ejecutiva del Medef (principal organización patronal de Francia) , un dirigente del cual había publicado en 2011 un libro titulado “Una trampa azul marino”. Esto significa que validan colectivamente la posibilidad de que el RN llegue al poder e inician, sin titubeos, las discusiones sobre sus expectativas si esta hipótesis se cumple.
¿Por qué esta evolución colectiva?
Sin lugar a dudas, existe el hartazgo de la crisis política acelerada por Macron desde la disolución en 2024 /2. Las instituciones autoritarias de la Quinta República están llegando al final de su capacidad de permitir que un gobierno minoritario gobierne barriendo los principios básicos de la democracia representativa. Esto requiere plantearse el post V República y la patronal lo hace a su manera. Basta con observar a los gobiernos de extrema derecha en Europa o en el continente americano para ver cómo, al llegar al poder en el marco de diversas constituciones, se autonomizan en función de su agenda política… y de los intereses de las y los representantes de su propio CAC 40.
Pero más allá de los giros y vueltas de una crisis política sin fin, están los fundamentos de otra crisis que trabaja las angustias de la clase dirigente, en el corazón mismo de las contradicciones del capitalismo. Los beneficios acumulados gracias a las políticas neoliberales ya no encuentran inversiones que les garanticen las tasas de rentabilidad que esperan. Y esto no es imaginable para los beneficiarios de un sistema que nunca se rinden, sino que buscan vías cada vez más complejas en términos de estructuras financieras y cada vez más insoportables tanto para las poblaciones del planeta como para el propio planeta, comenzando por la extensión de las políticas bélicas, en un contexto de exacerbación de las rivalidades por el control de los recursos. Cuando ya no hay fuerza política para arrancar el consentimiento de la población a los sacrificios impuestos, queda la extrema derecha.
Combatir la división, la petrificación y la impotencia
Los ejemplos históricos son claros. El fascismo llegó al poder porque las clases dominantes lo “eligieron” e “impusieron” y debido a la incapacidad del movimiento obrero, sus organizaciones políticas y sindicales, para oponerse a él ofreciendo una alternativa preparada para la confrontación. Algunas de estas organizaciones pagaron caro estos fracasos, pero sobre todo quienes sufrieron la carnicería y la destrucción de la guerra y genocidios cuya posibilidad nadie hubiera imaginado. Y estas derrotas sin lucha (a excepción de la revolución española de 1936) son el producto de la oscilación entre dos callejones sin salida descrita por Daniel Guérin: “En los albores de la década de 1930-1940, cuando se trataba de enfrentarse al fascismo, y derrotarlo, so pena de ser arrollados por él, la izquierda francesa presentaba un espectáculo angustioso: el de la división, la petrificación, la impotencia”.
Nuestro reto: no sufrir ni la división ni la petrificación, para sobre todo no dejarnos reducir a la impotencia.
Semanario L´Anticapitaliste – 798 (30/04/2026)
Traducción: Satorzulogorria
Notas
1/ El CAC 40 (Cotation Assistée en Continu) es el principal índice bursátil de la Bolsa de París (Euronext Paris), compuesto por las 40 empresas más grandes de Francia ndt.
2/ El presidente francés anunció el domingo 9 de junio la disolución de la Asamblea Nacional tras la contundente victoria de la Agrupación Nacional, de Marine Le Pen, en las elecciones europeas, abriendo un proceso electoral y una crisis política enorme y duradera.
