satorzulo gorria

Yorgos Mitralias//---

Quienes se llaman "pacifistas" y han estado luchando durante más de cuatro años para que las y los ucranianos no reciban armas, ahora deberían alegrarse porque acaban de tener un adepto importantísimo: el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, acaba de negarse categóricamente tanto a dar a Ucrania misiles Patriot, como a proporcionarle la tecnología para que los fabrique la propia Ucrania. Y así es como día tras día llueven actualmente sobre las grandes y menos grandes ciudades ucranianas y sus civiles indefensos los misiles balísticos rusos que ya han causado miles de muertes y lisiados, lo que obviamente solo puede acercarnos... a la paz.

Y, sin embargo, ¡los ucranianos no solo resisten, sino que también contraatacan! Y esto a pesar de que están atrapados entre un enemigo imperialista y colonialista todopoderoso y bárbaro, que golpea sistemáticamente a los civiles, y un gobierno ucraniano neoliberal al servicio exclusivo de los oligarcas y sus "amigos" occidentales. Y si resisten y contraatacan es porque ya no confían más que en sí mismos, porque están librando una guerra auténticamente popular. Como por ejemplo ahora, cuando “la mayor parte de su innovación” en la producción de drones que les permiten golpear muy lejos y muy fuerte dentro de Rusia, “no se hace en Occidente ni en las empresas de armas privadas de los oligarcas de Kiev, sino en talleres, garajes y cocinas financiados por familias, personas voluntarias y pequeñas redes de donantes, incluido el colectivo anarquista Solidarity Collectives” /1.

Pero el precio a pagar es enorme. La guerra en Ucrania, que ya dura más que la Segunda Guerra Mundial (!) y que ha causado más de 2 millones de muertos y heridos (!), solo a los ucranianos (militares y civiles) les costó entre 525.000 y 625.000 víctimas, de las cuales 125.000 y 150.00 muertes /2. Y hay que destacar que mientras los ricos escapan de su servicio militar a cambio de sobornos pagados a los funcionarios corruptos, son los de abajo, los pobres, los trabajadores, los empleados, los campesinos, hombres y mujeres, quienes derraman su sangre haciendo la guerra en primera línea, a menudo sin interrupción durante 2, 3 o incluso 4 años. Por ejemplo, las y los ferroviarios ucranianos, atacados prioritariamente por el enemigo ruso, tienen más de 1.300 muertos y alrededor de 3.000 heridos desde el comienzo de la guerra…

El baño de sangre, que ya supera al de Stalingrado (!), es tan espantoso que incluso el muy tenebroso en sus declaraciones portavoz del Kremlin Dimitri Peskov tuvo que admitir - finalmente - que "Todo comenzó como una operación militar especial. Esto continúa como una guerra ”. En efecto, tener más de 450.000 militares muertos y casi 1 millón heridos y desaparecidos desde el comienzo de la guerra, y sobre todo tener últimamente casi 30.000 militares rusos muertos y heridos cada mes, y seguir hablando de una simple “operación militar especial” sería más que un eufemismo, sería una confesión de impotencia. Además, es precisamente porque existe esta impotencia rusa que la guerra, que debía concluir en pocos días con la entrada triunfal del ejército ruso en Kiev, ya dura más de cuatro años y medio. Y también debido a esta misma impotencia rusa, el régimen de Putin se ve obligado a pedir ayuda al tragicómico dictador (hereditario) norcoreano, que envía por decenas de miles a sus pobres compatriotas al frente de guerra en Ucrania, para que sirvan de carne de cañón de su amigo y cómplice Vladimir Putin.

Pero, hay cosas peores cuando los agentes de Putin atrapan a miles de jóvenes africanos, árabes, asiáticos o latinoamericanos que buscan desesperadamente trabajo, para enviarlos, contra su voluntad, al frente y a una muerte casi segura. Así, atraídos por falsas promesas de trabajo con salarios milagrosos o becas de estudio, más de 1.400 jóvenes africanos de 35 países, especialmente egipcios (361), cameruneses (335), ghaneses (234) y sudafricanos, junto a miles de sirios, yemeníes, iraquíes, cubanos o nepalíes (que son al menos 15.000), han sido reclutados a la fuerza y enviados al frente, y a la muerte, después de firmar contratos en ruso, de los que no entendían una sola palabra /3.

Los testimonios de los pocos afortunados que pudieron regresar a sus países provocaron una protesta de indignación en la mayoría de los países africanos, que hasta entonces simpatizaban con Rusia. Denunciando no solo el hecho de que los rusos habían confiscado sus pasaportes y los mantuvieron prácticamente prisioneros, sino también que los maltrataban y mostraban un racismo antinegro violento y humillante, los "evadidos" conmovieron y conmocionaron a la opinión pública e incluso a las autoridades de sus países, que exigen a Rusia que sus ciudadanos, así como los cuerpos de los muertos, sean repatriados de inmediato.

El hecho es que los problemas y el bajo rendimiento de Putin están empezando a amontonarse, y que parece cada vez más atrapado en una guerra que quiso y que ha dirigido personalmente desde el primer día. Exactamente como su amigo Trump, que también está atrapado en su guerra contra Irán. Ambos están terriblemente empantanados en sus respectivos atolladeros y, a pesar de su maquiavelismo, parecen cada vez más incapaces de encontrar una salida. Salvo que Putin, que siempre ha brillado por su cinismo sin límites, parece tener, desde hace algún tiempo, algunas “ideas” que podrían no dejar indiferente al presidente estadounidense. ¡Como, por ejemplo, el de un acuerdo de win-win, que facilitaría a Trump la salida de los callejones sin salida de su guerra contra Irán a cambio de una abandono total de Ucrania por parte de Trump!

Obviamente, no hay que estar al tanto de los secretos del jefe de la CIA, John Ratcliffe, para saber si su espectacular viaje “de rutina” a Moscú tuvo algo que ver con esta “idea” del Sr. Putin. Por otro lado, sabemos que el pasado mes de marzo, los medios internacionales comentaron la revelación de Politico, según la cual el negociador del Kremlin Kirill Dmitriev había propuesto a los negociadores estadounidenses Steve Wittkoff y Jared Kushner el siguiente acuerdo, durante su reunión en Miami: que “el Kremlin dejaría de compartir información con Irán, como las coordenadas precisas de los recursos militares estadounidenses en Oriente Medio, si Washington dejaba de proporcionar a Ucrania información sobre Rusia” /4.

Esta no es la primera vez que Putin ha propuesto a Trump un acuerdo de este tipo. Así, comentando la operación militar estadounidense en Venezuela que acabó con el secuestro de su presidente Nicolás Maduro, recordamos otro “acuerdo” similar propuesto a Trump por el Kremlin. Esto es lo que escribía en enero de 2026: "Testificando en 2019 ante el Congreso de los Estados Unidos, la que entonces era consejera principal de Trump para Rusia y Europa, Fiona Hill, había informado de las "sugerencias" de los círculos vinculados al Kremlin sobre una posible aceptación por parte de Moscú de la ocupación de Venezuela por parte de Estados Unidos a cambio de la aceptación por parte de Washington de la ocupación de Ucrania por parte de Rusia". Y concluía así: “Volviendo hace unos días a su testimonio de 2019, la Sra. Hill dijo que la falta de reacciones y la relativa pasividad mostrada por el Kremlin ante la reciente operación militar estadounidense en Venezuela y el saqueo de sus hidrocarburos que siguió, harían pensar en una posible actualización de este “intercambio” sugerido por Moscú en 2019 y entonces rechazado por Trump” /5.

Tanto en 2019 como en marzo de 2026, Trump rechazó las propuestas y “sugerencias” rusas. Pero, ahora la situación es muy diferente: por un lado, Putin puede tener muchas más urgencias porque los ataques de los ucranianos hacen mucho daño a la economía rusa, hacen sentir por primera vez la guerra a la población de las grandes ciudades rusas, desestabilizan el poder y hacen que la guerra sea cada vez más impopular. Por otro lado, Trump busca desesperadamente, y no encuentra, una salida del atolladero iraní, su autoritarismo brutal y vulgar ya no fascina y da cada vez menos miedo, su popularidad está en caída libre y los resultados de las elecciones de mitad de mandato se anuncian catastróficos.

Entonces, prácticamente todo parece abogar por un acuerdo win-win de estos dos amigos que tienen un pesado pasado de decisiones tácticas cínicas e inmorales que sirven exclusivamente a su propio interés. Pero, cuidado: incluso si surge un "acuerdo" de este tipo, su aplicación será más que problemática. Podemos estar seguros de que, a pesar de su agotamiento tras más de cuatro años de una guerra horrible y feroz, el pueblo ucraniano, que ya ha sufrido tanto y sangrado tanto, hará todo lo posible para que sea inoperante…

2/09/2026

https://inprecor.fr/quand-le-besoin-de-sortir-de-leurs-bourbiers-prend-trump-et-poutine-la-gorge

Traducción: Faustino Eguberri

Notas

1/ Ver el excelente artículo de Adam Novak, La economía política de la guerra en Ucrania y la política de una mala paz en ciernes:  https://vientosur.info/la-economia-politica-de-la-guerra-de-ucrania-y-la-politica-de-una-mala-paz-en-ciernes/

2/ Más sangriento que Stalingrado: El número de víctimas en la guerra de Rusia contra Ucrania alcanza el millón: https://edition.cnn.com/2026/07/02/world/russia-war-casualities-ukraine-2-million-intl

3/ Rusia recluta a yemeníes, sirios, egipcios, iraquíes para luchar en Ucrania: https://www.radiofrance.fr/franceculture/podcasts/la-revue-de-presse-internationale/la-revue-de-presse-internationale-emission-du-jeudi-15-janvier-2026-3661310

4/ Putin ofrece dejar de compartir inteligencia con Irán si Estados Unidos corta con Ucrania: https://www.politico.eu/article/putin-offers-stop-intel-iran-condition-us-cuts-off-ukraine/

5/ Trump en Groenlandia: ¡colonialismo a la antigua usanza y aceleración de la catástrofe climática! : https://blogs.mediapart.fr/yorgos-mitralias/blog/160126/trump-au-groenland-colonialisme-lancienne-et-acceleration-de-la-crise-climatique