
Olivier Lek Lafferrière//:
Lecornu (primer ministro de Francia, desde el 9 de septiembre de 2025 szg) solo tiene una misión: aguantar hasta las elecciones presidenciales, a pesar de la falta de mayoría en la Asamblea y de base en la sociedad para la continuación de las políticas neoliberales, y al mismo tiempo avanzar esta agenda según evolucione la correlación de fuerzas.
La prolongada crisis política no se ha resuelto milagrosamente durante la pausa parlamentaria. Las elecciones municipales han confirmado las divisiones políticas que atraviesan el país.
Reveses en serie para el gobierno
La reanudación de los debates en la Asamblea Nacional confirma cada día la falta de mayoría. Y a un año de los plazos electorales centrales, el bloque macronista está en descomposición. Las líneas y ambiciones que rivalizan se imponen a medida que se acerca el momento en que el liderazgo de Macron (actual presidente de la República szg) ya no será operante.
Así, el gobierno ha acumulado los reveses: retirada de la propuesta de ley Yadan (propuesta de ley para reprimir al movimiento de solidaridad con Palestina acusándole de antisemita szg), abandono del texto sobre el trabajo en el 1 de mayo (que ampliaba el número de empresas que podrían trabajar el 1 de mayo, día festivo szg), rechazo del proyecto sobre las rupturas convencionales (que recortaba las indemnizaciones por despido szg). La debilidad del gobierno deja espacio para victorias a la izquierda a través de movilizaciones.
Si el gobierno y su mayoría cedieron ante la propuesta de ley Yadan, fue principalmente porque no pudieron aprobarla. La movilización, las tomas de posición, los cientos de miles de firmas y el trabajo parlamentario de LFI han influenciado en esta correlación de fuerzas.
Del mismo modo, un frente sindical y político sólido sobre el tema del 1 de mayo y el temor a una movilización muy fuerte le hicieron renunciar a aprobarlo por la fuerza.
Pero el atentismo del movimiento social y la sumisión de lo esencial de la izquierda a la agenda institucional no permiten crear, por el momento, un movimiento general para imponer rupturas, y dejan espacio a maniobras políticas de todo tipo.
Evasiones antidemocráticas
En el tema de la ley Yadan el gobierno anuncia que quiere presentar él mismo un proyecto de ley en junio, lo que le daría mucha más capacidad de sacarlo adelante que una propuesta parlamentaria. Todavía no se sabe si retomará el contenido o si se trata principalmente de un artificio mediático para ocultar una derrota. Una cosa es cierta: el resultado dependerá de nuestra capacidad para mantener la presión.
Del mismo modo, en el tema del 1 de mayo, el gobierno anuncia una ley para el próximo año (lo que no le compromete a nada) pero sobre todo da instrucciones para no mencionar a las panaderías y floristerías que obligarían a trabajar ya a sus empleados este próximo 1 de mayo, eludiendo tanto la ley como el Parlamento.
En lugar de enfrentarse a una Asamblea ingobernable, el ejecutivo moviliza los artificios más antidemocráticos de la Quinta República para hacer avanzar su agenda sin caer. Estamos muy lejos de la promesa del método Lecornu de “devolver el poder” al Parlamento, en cuyo nombre el centro izquierda le había salvado de la censura.
La gestión presupuestaria es otro ejemplo. El gobierno tiene previsto congelar 6 mil millones de euros de gastos, aunque previstos en el presupuesto, sin pasar por una ley de finanzas rectificativa: 4 mil millones de euros para el Estado y 2 mil millones para la Seguridad Social. Un apretar las tuercas de la austeridad sin siquiera un debate parlamentario.
La mayoría de los proyectos… junto con la extrema derecha
Las leyes que el gobierno logra aprobar son las que están respaldadas por la unión de las derechas. La ley de “simplificación” (de la vida económica) es una ilustración de ello, con importantes retrocesos, como la supresión de las zonas de bajas emisiones o la flexibilización de las normas contra la artificialización del suelo, y en detrimento de la democracia medioambiental.
No hay duda de que lo mismo ocurre con la revisión de la ley de programación militar 2024-2030, que prevé otros 36 mil millones de euros adicionales.
En paralelo, Le Pen y Bardella (RN, extrema derecha) dan todas las garantías posibles a los empresarios y a los accionistas, asumiendo políticas neoliberales. Porque lo que favorecen los callejones sin salida institucionales y las denegaciones democráticas es la llegada al poder del RN, al que se unen cada vez más sectores de la burguesía y la derecha, incluida la gran patronal.
No debemos seguir desmovilizados y desmovilizadas con los próximos plazos electorales como única perspectiva, sino que tenemos que aprovechar todas las fechas de movilización para hacer demostraciones de unidad y fuerza: el 1 de mayo, durante los orgullos, contra la cumbre del G7 en Ginebra a mediados de junio… Para construir, en las luchas, la unidad de nuestro campo frente a los ataques y al fascismo.
https://lanticapitaliste.org/actualite/politique/impasse-du-macronisme-danger-fasciste-ne-restons-pas-larme-au-pied
Semanario L´Anticapitaliste – 797 (23/04/2026)
Traducción: Satorzulogorria
