satorzulo gorria

  1. Datos y gráfico tomados del indicador The Kobeissi Letter, 2026. Llama la atención que analistas económicos reconocidos en el país como no ortodoxos, como Luis Jorge Garay, avalaron el “Plan Brady”, insistiendo en las bondades de la reducción de los endeudamientos y avalando la exigencia de realizar reformas estructurales y la estrategia de la creación del mercado de deuda soberana. “Este proceso de reacomodamiento del mercado se ve complementado por la necesidad de abordar las reformas estructurales y políticas de ajuste en los países deudores, lo cual es crucial para una solución satisfactoria del problema de la deuda. (…) La iniciativa busca crear un marco de mercado más legítimo y funcional para el manejo de la deuda, al tiempo que enfatiza en la necesidad de reformas estructurales y políticas de ajuste en los países deudores, todo dentro de un enfoque coordinado y multilateral que involucra a los principales actores del sistema financiero internacional”. “La iniciativa Brady en la Evolución de la crisis de la deuda”. ↩
  2. Después de la quiebra del Franklin National Bank de Nueva York en 1974 y cuando la internacionalización de flujos financieros interbancarios aumentaba se instaló en 1975 el llamado Comité de Basilea compuesto por los presidentes de los bancos Centrales del G-10 y coordinado por el Banco Internacional de Pagos. En 1998 este comité promulgó los Acuerdos de Basilea I que además de establecer normas de supervisión exigía un capital inicial para poder crear entidades financieras. La ley 45 incorporó estos acuerdos que luego tuvieron modificaciones, Basilea II y Basilea II, que igualmente fueron incorporados en nuestra legislación interna. ↩
  3. Ley 45: “Artículo 1o. Inversión en sociedades de servicios financieros. Los bancos, las corporaciones financieras y las compañías de financiamiento comercial podrán participar en el capital de sociedades fiduciarias, de arrendamiento financiero o leasing, comisionistas de bolsa, almacenes generales de depósito y sociedades administradoras de fondos de pensiones y cesantías…”. ↩
  4. Estas medidas completaron el cierre del crédito de fomento en el sector de la vivienda Homogenizándolo con la tasa promedio del mercado (DTF), conforme a las exigencias de la normatividad internacional, lo que explico en mucho la bancarrota de los usuarios oficializada a finales de la década del noventa. ↩
  5. Fuente: Caballero Argáez, Carlos y Urrutia Montoya, Miguel, “Historia del sector financiero colombiano en el siglo XX. Ensayos sobre su desarrollo y su crisis”, Grupo Editorial Norma, Bogotá, 2006, p. 52. ↩
  6. Esta concentración de mercado convencionalmente se mide por el índice Herfindal-Hirschman (IHH). Antes de la crisis de 1999 este índice era inferior a 1.000 puntos, lo que indica concentración moderada. Después de la crisis, este índice subió a 1.300 puntos, indicativos de una concentración demasiado alta. Datos obtenidos de documentos de investigación del Banco de la República. ↩
  7. Caballero Argaez Carlos, “Una nota sobre la Evolución de la Estructura de la deuda pública y su implicación en el sistema financiero colombiano”. ↩
  8. Debe entenderse que la gestión de los llamados “gobiernos progresistas como el de Gustavo Petro opera en medio de un sistema de dominación financiera codificado en el “Consenso de Washington” y que tiene condicionamientos estructurales. Uno de esos condicionamientos está relacionado con el comercio exterior. El déficit recurrente en la balanza de pagos causado por los términos de intercambio desfavorables debe ser compensado con endeudamiento lo que produce “déficits gemelos”. Otro es el de la pérdida de soberanía en política monetaria. La definición de la tasa de cambio y la tasa de interés dependen de las entradas y salidas de los flujos de capitales y de los movimientos que realice la FED. A ello debemos sumarle los Tratados de Libre Comercio, las exigencias de las calificadoras de riesgo. La legislación garantista en beneficio de los acreedores de deuda como es el caso de la Regla Fiscal. La crítica a estos gobiernos es la de aceptar esos condicionamientos sin cuestionarlos. Terminan de gestores del neoliberalismo. ↩
  9. José Roberto Acosta ha manifestado en varias entrevistas que debe resaltarse el hecho de que un “gobierno del cambio” haya realizado el “mayor ajuste fiscal en la historia del país”, refiriéndose a este recorte de $40 billones. ↩
  10. Revista Semana ↩