
(Dan La Botz)
Entre 7 y 9 millones de personas participaron en unas 3.000 manifestaciones de No Kings (“No reyes”) en todo Estados Unidos el sábado 17 de octubre, para fomentar la participación electoral y defender el derecho al voto.
“Creo que el presidente está rompiendo nuestro país”, dijo a un periodista Vic Cerra, veterano de la guerra de Vietnam, en Wheeling, Virginia Occidental. “Él destruye nuestras amistades con otros países, tanto con nuestros vecinos del norte como con nuestros vecinos del sur. Está librando una guerra que no tenemos ninguna razón para librar. Toma el dinero de programas que deberían ayudar a nuestra población. Necesitamos un cambio, y el voto es la mejor manera de lograrlo”.
Las organizaciones progresistas al frente de No Kings -Indivisible, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la Federación Americana de Maestros (AFT) y las organizaciones de votantes negros y latinos - habían convocado una manifestación no partidista. Ciertamente, muchos independientes y algunos republicanos estuvieron presentes, pero, al igual que las tres movilizaciones anteriores de No Kings, esta fue una nueva movilización masiva contra el presidente Donald Trump.
Una movilización anti-Trump
A medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, los carteles, los discursos y los eslóganes denuncian con rabia todo lo que los manifestantes rechazan de los últimos dos años de la presidencia de Trump: la guerra contra Irán, el aumento de los precios de los combustibles, el cambio climático, el despido de miles de funcionarios federales, los recortes en los programas públicos de salud, educación y protección social, los ataques violentos de la policía de inmigración (ICE) contra las personas inmigrantes, la oligarquía de los multimillonarios, el retroceso de los derechos civiles, las amenazas a la democracia, la multiplicación de los centros de datos, el desarrollo sin control de la inteligencia artificial y las 150.000 cámaras Flock que siguen todos los movimientos de nuestros coches.
Con un gran cartel de “Defender la democracia”, Kelsea Bond, líder sindical y miembro del consejo municipal de Atlanta, Georgia, dijo en un mitin en la ciudad: “Debemos construir una sociedad al servicio de la clase trabajadora, no de los multimillonarios”. Bajo los aplausos, continuó: "Necesitamos una economía, una sociedad dirigida democráticamente por las y los trabajadores, porque somos nosotros los que hacemos funcionar esta economía”.
Esta nueva movilización de No Kings no se basó en grandes marchas en las metrópolis, sino en reuniones locales en todo el país. En todas partes, muchos participantes tenían entre 60 y 80 años, mientras que los jóvenes eran pocos.
“No toques mi papeleta”
Uno de los eslóganes oficiales de No Kings era “No toques mi papeleta”. Los organizadores, manifestantes y millones más temen que Trump intente robar las elecciones, o incluso lanzar un nuevo golpe de Estado como el que intentó el 6 de enero de 2021. La Constitución de los Estados Unidos otorga a los Estados un control casi total sobre las elecciones, el Congreso tiene ciertos poderes de supervisión y el presidente no tiene ningún papel en esto. Sin embargo, la administración Trump busca acceder a las listas electorales de 31 estados, supuestamente para verificar que las personas que no tienen ciudadanía estadounidense no votan. Trump también insinuó que los agentes del ICE o los militares podrían ser enviados a los colegios electorales el día de las elecciones, en violación de las leyes federales que prohíben la presencia de personas armadas. Estas iniciativas se perciben como intentos de intimidación para impedir que los votantes voten. También podrían constituir el primer paso de un golpe de Estado, que conduciría a la incautación de las papeletas y a la invalidación de la votación.
Por lo tanto, la consigna central de las manifestaciones era: “Voten por adelantado”. En 47 de los 50 Estados del país, el voto anticipado permite entregar su papeleta a funcionarios locales o autoridades estatales consideradas dignas de confianza, para que sea recogida y escrutada honestamente. Una forma de proteger el voto de las maniobras de Trump.
Esther Rodríguez, de 73 años, que se manifestó en Denver, Colorado, dijo: “Voy a hacer todo lo que pueda para participar activamente en la resistencia contra lo que está sucediendo en este país. Debemos preservar nuestra democracia”.
2026/10/20
https://inprecor.fr/etats-unis-no-kings-des-millions-de-manifestantes-pour-des-elections-libres-et-equitables
Traducción: satorzulogorria
