
Tomado de GARA//
10 FEB. 2026
Ion SALGADO
AMURRIO
ERE en Tubos Reunidos: 274 despidos en Amurrio y 27 en Trapagaran
La dirección de Tubos Reunidos presentó ayer a los sindicatos un ERE que prevé 301 despidos: 274 en la planta de Amurrio y 27 en la de Trapagaran. Además, la empresa plantea la «interrupción de la actividad» en la acería alavesa, algo que, a juicio de los sindicatos, supone su cierre. «Se puede pensar que es la primera puntilla», manifestó el presidente del comité, Andrés García.
Tras diez días de incertidumbre, la dirección de Tubos Reunidos presentó ayer a los sindicatos los detalles de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que prevé el despido de 301 empleados, 274 en la factoría de Amurrio y 27 en la de Trapagaran, dos plantas en la que trabajan cerca de 1.400 personas.
El ERE está incluido en un «plan de viabilidad» que también contempla la «interrupción de la actividad» en la acería de la planta alavesa, que quedó paralizada ayer en la primera de las dos jornadas de huelga convocas por ELA, UGT, LAB, CCOO y ESK. Habrá un segundo paro el viernes, día en que el comité de empresa se reunirá con representantes de la Diputación de Araba y del Gobierno de Lakua en Gasteiz.
Movilización y solidaridad
La movilización contra el ERE comenzó a las 5.00 en la planta de Aiaraldea, donde se congregaron unas 200 personas tras una pancarta en la que podía leerse «No a los despidos. ERErik ez». A la protesta se sumaron vecinos y vecinas de la cuadrilla, así como los trabajadores de Maderas de Llodio, que por desgracia conocen bien los efectos de un ERE. Fueron recibidos entre aplausos por los congregados.
También se presentó la Brigada Móvil de la Ertzaintza, que provocó momentos de tensión en el puente que da acceso a las instalaciones. Los uniformados intentaron identificar a algunos empleados como responsables de la movilización, pero estos se negaron porque la protesta estaba autorizada y porque ya habían comunicado previamente los nombres de los integrantes del comité de huelga. Los ertzainas trataron de desplazar al piquete, pero el comité se negó, y los trabajadores permanecieron allí mientras los directivos accedían a la planta.
Resultados de 2025
A las 10.00 se inició la reunión entre el comité y la dirección de Tubos Reunidos. Algunos sindicatos temían que el ERE superará «con mucho» los 130 despidos, y así fue.
La empresa se escudó en el «impacto de la geopolítica», y en especial en los aranceles del 50% impuestos al aceró por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que, según Tubos Reunidos «ha provocado una caída significativa de los pedidos procedentes de ese mercado». Y la búsqueda de nuevos clientes en India o Canadá no parece haber dado resultado. «Nunca podrán compensar el volumen que tradicionalmente aportaba el mercado estadounidense».
De hecho, este mismo lunes, poco antes de reunirse con el comité de empresa, la dirección publicó un avance de los resultados de 2025, no auditados, que contempla pérdidas netas atribuidas de 71,3 millones de euros, frente a las ganancias de 28,6 millones obtenidas el ejercicio anterior, y una deuda de 234,3 millones.
Tres líneas de actuación
Ante esta situación, Tubos Reunidos presentó a los sindicatos un «plan de viabilidad» que pivota sobre tres áreas de actuación: diversificación comercial, reducción de costes y reestructuración de la deuda y del balance.
En el primer ámbito, apuesta por avanzar en «mercados clave» (Alemania, Italia, Estado español y Arabia Saudí), reforzar su posición como proveedor de «productos descarbonizados», en alusión al «tubo cero emisiones», y «desarrollar acuerdos de medio y largo plazo con nuevos clientes».
La reducción de costes contempla la «interrupción de la actividad de la acería de Amurrio y externalización de la elaboración de palanquilla y lingote y las salidas de personal vinculado al proceso productivo y otras áreas que se ven afectadas de forma indirecta».
Justifica la interrupción de la actividad de la acería en «la no existencia de actividad suficiente por la caída de pedidos, lo que conlleva que el coste de producción se haya disparado y la haga inviable en las actuales condiciones».
«Todo ello implica la puesta en marcha de una ERE de 301 personas entre Amurrio y Trapaga», añade, e incide en que «este proceso se quiere hacer de forma no traumática y progresiva ya que hay que iniciar en paralelo un proceso de búsqueda de proveedores competitivos».
En cuanto a la reestructuración de la deuda, la compañía, que cuenta con otra fábrica en Iruña Oka, asegura que «a pesar de haber realizado un esfuerzo desde 2021 en la reducción de deuda, materializado a través del cumplimiento del calendario de repago hasta finales de 2025 y una reducción adicional mediante una subasta inversa en enero de 2024, llegando a una reducción global de la deuda bruta de 160 millones de euros, Tubos Reunidos tiene que afrontar un elevado nivel de endeudamiento, con un programa de deuda que vence en 2028».
La empresa sostiene que con la puesta en marcha de su plan de viabilidad obtendría «un ebitda positivo a partir de 2027 que le permitiría salvaguardar el mantenimiento de su actividad y su futuro».
E insiste en la necesidad de «alcanzar un acuerdo laboral y financiero durante las próximas semanas que evite la adopción de medidas adicionales como resultado del deterioro».
El comité de empresa defiende los empleos y Ramiro González pide «pensar en la viabilidad»
Todos los sindicatos se posicionaron en contra del ERE y ELA, principal sindicato en Amurrio y Trapagaran, propuso una huelga indefinida en defensa de los puestos de trabajo.
El presidente del comité de empresa de la planta de Amurrio, Andrés García, de UGT, señaló que «nunca se entiende un ERE» y advirtió de que la interrupción de la actividad de la acería «suena a cierre».
LAB, por su parte, dijo que la situación actual es resultado de decisiones empresariales. Recordó que la compañía «ha repartido dividendos en determinados periodos y ha contado con apoyo institucional en momentos críticos», por lo es «injustificable que los trabajadores asuman las consecuencias».
Desde ESK indicaron que el ERE «no es solo un ataque» a sus puestos de trabajo sino «un insulto a la plantilla y un nuevo intento de recortar los derechos laborales».
Y CCOO alertó de que lo que busca Tubos Reunidos es «ahorrar costes» y pasar de una empresa «grande con salarios buenos» a una «con gente con peores condiciones».
El consejero de Industria de Lakua, Mikel Jauregi, mostró el apoyo del Ejecutivo a los trabajadores y sus familias porque, según indicó, «es un momento difícil para todos». Y el consejero de Trabajo, Mikel Torres, afirmó que el ERE de Tubos Reunidos «es el primer gran ERE de la era Trump a la industria vasca».
El diputado general de Araba, Ramiro González, aseveró que «debemos alejarnos de reacciones viscerales y cortoplacistas y pensar en la viabilidad de una empresa histórica de Álava, que ha sido y queremos que siga siendo motor de la actividad y el empleo industrial de Aiaraldea».
EH Bildu pidió «colaboración interinstitucional para evitar la pérdida de puestos de trabajo, renegociar la deuda y habilitar nuevas ayudas «siempre ligadas a contar con un plan industrial y el mantenimiento del empleo». I.S.
ASAMBLEA
Hoy, a las 10.00 horas, se reúne el comité de empresa y a las 15.30 horas habrá una asamblea de trabajadores para decidir qué pasos dar para luchar contra el ERE presentado.
ERE O ERTE
La empresa culpa de la situación actual a los aranceles de Trump, un problema coyuntural, y a la vez alerta de una «sobrecapacidad estructural» en el sector del acero. Los problemas temporales se solventan con ERTE, como el que está vigente en Amurrio.
AIARALDEA
El ERE propuesto por Tubos Reunidos supone un nuevo golpe a Aiaraldea, una cuadrilla que en los últimos años ha visto el cierre de Guardian y los despidos en Maderas de Llodio. Sin olvidar la lucha contra el ERE de Tubacex, anulado por el Tribunal Superior del País Vasco.
