satorzulo gorria

 

(El artículo que publicamos a continuación es la presentación del número 45 de la revista  SOUTIEN À LUKRAINE RÉSISTANTE/Apoyo a la Ucrania resistente correspondiente a enero de 2026. Como recuerda el autor del artículo, son ya cerca de 4.000 páginas publicadas en dicha revista con informaciones, análisis, declaraciones, demandas,… sobre la agresión imperialista de Rusia contra Ucrania. Sobre la resistencia del pueblo ucraniano a la agresión imperialista y a las políticas de su propio gobierno.  En Satorzulogorria hemos publicado algunos de sus artículos y nos comprometemos a seguir en esa línea.  La revista, en francés, se puede bajar gratuitamente de https://www.syllepse.net/syllepse_images/articles/soutien-a—lukraine-re–sistante–n-deg-45.pdf)

¡No pasarán!

Patrick Silberstein /1/

¡No pasarán! Esta es la bandera bajo la cual debería reunirse toda la izquierda. Pero sabemos que no es así. De hecho, dondequiera que miremos, “ellos” parecen pasar. Los imperialismos y los fascismos -llamémoslos así- están en marcha, más o menos violentamente, más o menos insidiosamente, más o menos electoralmente. ¿Es necesario hacer una lista aquí?

 

Sin embargo, “ellos” no han pasado en todas partes. De hecho, a pocas horas de vuelo de París, hay una línea de 1.250 km de largo que les impide pasar. Es una línea muy real, hecha de lágrimas y sangre, no una línea adoptada en un rincón de una sala de congresos. Una línea que separa al ejército del fascismo ruso del de la democracia ucraniana, por imperfecta que sea como no hemos dejado de repetir en las columnas de esta revista durante casi cuatro años. Una línea que separa una Rusia dictatorial /2 de una Ucrania que defiende su derecho a la existencia. Una línea que separa un régimen expansionista /3 de un régimen en el que, a pesar de la guerra, se ejercen las libertades democráticas, libertades políticas, libertades sindicales, la libertad de discutir la conducción de las operaciones militares, la libertad de impugnar las distorsiones a la democracia /4 y la política económica y social del gobierno /5. Las aproximadamente 4.000 páginas publicadas hasta hoy en esta revista lo atestiguan.

¡No pasarán!

Hace 90 años esta consigna reunió en España a quienes se levantaban en todo el mundo para evitar que la noche cayera primero sobre España, luego sobre toda Europa /6. Y esto a pesar de las divergencias que separaban a la izquierda de la época y a pesar de los crímenes del estalinismo ruso.

La lección no parece haber sido aprendida. Algunos, en lo que se ha acordado llamar la izquierda política /7, la que pretende nuestros votos sin olvidar a los que se postulan para el papel de liderazgo revolucionario, tienen el corazón dividido. Otros tienen debilidad por Moscú. Otros se atrincheran en la torre de marfil de sus certezas atemporales y ahistóricas para proclamar que Kiev y Moscú son iguales. Por no hablar de los charlatanes que mienten deliberadamente al afirmar que en Kiev los sindicatos están prohibidos o al desafiar la legitimidad democrática del presidente ucraniano. En cuanto a los pacifistas, a menudo simpáticos pero no siempre, están dispuestos a abandonar algunos acres de tierra y sus habitantes por lo que creen que es la paz. Por último, todavía hay quienes creen finalmente encontrar el Moscú de José en el Moscú de Vladimir.

Las columnas de esta revista y de muchas otras publicaciones se hacen eco regularmente de estos escaqueos, de estas complicidades que obstaculizan un levantamiento masivo para que “no pasen”. Incluso cuando la solidaridad con el pueblo ucraniano está presente en la opinión pública.

En un momento en que las miradas se centran en Caracas, donde el régimen parece haberse derrumbado bajo los golpes de una operación de comando -que, por cierto, aunque esté fuera de nuestro propósito, dice mucho tanto sobre el régimen madurista /8 como sobre las intenciones de los bandidos de la Casa Blanca-, dicha izquierda política debería meditar la pequeña nota que nos envió, el 4 de enero de 2026, un simple soldado sindicalista ucraniano, desde algún lugar de la primera línea del frente antifascista. En pocas líneas, dice todo lo que hay que decir:

“Hoy hay muchas comparaciones entre la intervención estadounidense en Venezuela y la intervención rusa, en particular la operación infructuosa en Hostomel /9. Voy a explicaros la diferencia: en Hostomel, todas las fuerzas de seguridad de Kiev, la defensa territorial y los hombres de Irpin /9 armados con escopetas se opusieron a los rusos, mientras que durante la invasión estadounidense, el pueblo venezolano se limitó a quemar los retratos de su gran líder y colgar banderas- estadounidenses. La diferencia radica en el hecho de que las y los ucranianos asumieron la defensa de Ucrania, mientras que los venezolanos, de manera bastante lógica, se negaron a defender a Maduro”.

No es necesario aquí repetir  lo que todo el mundo sabe sobre los objetivos de Trump en Venezuela. Si seguimos el razonamiento del editorial del New York Times, la incursión en Caracas va mucho más allá de la puesta en orden de América Latina y el rapto del maná petrolero. Mientras se perfila una nueva división del mundo ante nuestros ojos, el diario neoyorquino sugiere que la reivindicación trumpista sobre el “hemisferio occidental” ahora deja a China libre de hacer lo que quiera en Asia y a Rusia libre de hacer lo que quiera en Europa. El precedente creado por Trump, continúa el editorialista, nos permite temer que a partir de ahora las grandes potencias puedan invadir a las pequeñas para apropiarse de sus recursos.

Вони не пройдуть (No pasarán)

Volvamos a la línea del frente. Política esta vez. Daniel Tanuro recuerda oportunamente a los olvidadizos que si “ellos” no pasaron, es porque las y los ucranianos tenían algo que defender: “Ucrania aguanta porque su población ha probado las libertades conquistadas desde 1991, después de décadas de opresión colonial /10”.

Para subrayar la brecha que se ha abierto entre una política de solidaridad internacional y las posturas de una parte significativa de la izquierda política francesa, consultemos la declaración de un grupo de anarquistas de habla rusa /11. Se dirigen a anarquistas de todo el mundo. Es interesante para nosotros detenernos en el contenido de su texto porque podemos ampliar su interpelación a toda la llamada izquierda política.

Los autores recuerdan que la invasión a gran escala provocó el compromiso masivo de los anarquistas ucranianos con el ejército. Esta decisión causó confusión y provocó fuertes divisiones entre ellos. Algunos no podían discernir cuál era el principal enemigo, incluso cuando las nuevas contradicciones suscitadas por la guerra provocaban una redefinición de las tareas políticas. A diferencia de algunas fuerzas de la izquierda política francesa, los anarquistas rusófonos subrayan que la guerra en Ucrania no puede resumirse en una simple confrontación interimperialista:

“El hecho de que esta guerra se inscriba en el marco de una confrontación mundial entre varias fuerzas geopolíticas no cambia la realidad de la agresión. […] La existencia de un imperialismo de los países occidentales no puede de ninguna manera justificar y excusar el imperialismo ruso. […] La Rusia moderna es una versión mutante del neoliberalismo de derechas. Es mucho más agresiva que la versión europea y, en caso de victoria, no coqueteará con la libertad de asociación, reunión o prensa”.

Critican duramente a una web anarquista griega por su negativa a publicar las informaciones de Solidarity Collectives /12. En nombre de su posición antibélica y antiimperialista, Indymedia-Atenas había afirmado: “Se trata de un llamamiento a tomar partido en una guerra, junto a una nación que actualmente está en primera línea de la OTAN en la guerra entre Occidente y Rusia”.

Los anarquistas rusófonos no omiten, de paso, recordar a los amantes de los sistemas bien cuadrados, lo que es obvio:

“Muchas fuerzas geopolíticas participan en la guerra en Ucrania, y cada una de ellas persigue sus propios intereses. No hay nada nuevo en esto, y lo mismo ocurrirá en todas las guerras futuras. [Si] la guerra en Ucrania muestra hasta qué punto cada sociedad necesita defenderse del Estado […], en la situación actual, tácticamente los intereses de la sociedad […] coinciden en parte con los intereses del Estado […]. No es necesario amar al Estado ucraniano para resistir contra el régimen ruso. […] Nuestro movimiento debe estar del lado de la sociedad”.

Esto no es ni retórica revolucionaria ni invocación de los intereses superiores de un país, sino una política concreta /13.

Los anarquistas rusófonos continúan su demostración apuntando al “puritanismo ideológico” de algunos que les impide ver la realidad tal y como es. Sostienen que la “lógica de los dos bandos igualmente podridos” y el “antimilitarismo pasivo en nombre únicamente de la solidaridad entre las clases trabajadoras” tienen como corolario una incapacidad para tener en cuenta las contradicciones suscitadas por las guerras y las especificidades geopolíticas en diferentes contextos.

“El mantra “Debemos detener la guerra” pone a los beligerantes en pie de igualdad, como si fueran niños peleados que hay que reconciliar. Pero en esta guerra, los beligerantes son fundamentalmente desiguales. Hablar solo de “paz” significaría la victoria de Rusia, la ocupación de parte de Ucrania y, a la larga, el fortalecimiento del régimen de Putin. La resistencia a la agresión rusa ha llevado a un conflicto con los dogmas […] y a una reevaluación de lo que antes parecía inaceptable”.

Podríamos dirigir la crítica contra quienes, especialmente en Francia, se hacen cómplices de los agresores al pedir el cese de los suministros de armas a Ucrania, contra quienes rechazan sobre el régimen de Putin la caracterización de fascista y los que piden una discusión sobre las fronteras /14.

El manifiesto de los anarquistas rusófonos recuerda: “Nos parece obvio que nuestros compañeros prefieran luchar en las filas del ejército ucraniano y tener acceso a armas y otros recursos”. Afirma la necesidad de construir las condiciones de un objetivo estratégico, de un «continuo de resistencias a la invasión» que articule, por un lado, manifestaciones, acciones de ayuda mutua, sabotaje de las infraestructuras militares en Rusia y, por otro lado, el alistamiento en el ejército ucraniano, incluidos los disidentes rusos y bielorrusos.

Desafortunadamente, los pequeños Savonarola que se creen revolucionarios proletarios no llegan a entenderlo. Tomo como ejemplo lo publicado en Facebook por un activista de extrema izquierda, antiguo candidato de una organización  que se dice trotskista – (callemos su nombre por espíritu misericordioso) que reaccionó a la tarjeta de felicitación de las Brigadas Editoriales de Solidaridad, publicada por las ediciones Syllepse. Dirigido contra los editores de Soutien à l’Ukraine résistante/Apoyo a la Ucrania resistente, en realidad es una acusación contra todas las fuerzas que se unen al movimiento ucraniano de liberación nacional y social:

“ ¡Asociar la Comuna Proletaria y su bandera Roja, con la bandera de la oligarquía mafiosa ucraniana vendida al imperialismo!

¡En la última degeneración del pablismo, la bandera de la colaboración nacional y la defensa del orden imperialista sustituye a la bandera de los comuneros!!!

El ejército ucraniano está sobrearmado como ningún otro, a excepción de Israel. ¡Es un ejército nacional nacionalista! ¡Un ejército profesional de clases explotadoras!

Macron y los imperialistas europeos lo dicen, ¡el ejército ucraniano defiende los intereses de su orden!

¡La resistencia ucraniana está en el campo de los desertores y los insumisos militares, de los que se niegan a morir por la división de Ucrania entre buitres en primer lugar los buitres Imperialistas Occidentales Estados Unidos a la cabeza y el nuestro, y la oligarquía mafiosa rusa!

¡Syleppse no está en el campo de los resistentes ucranianos, sino en el campo de los que organizan las redadas! ¡Vergüenza al socialimperialismo de Syleppse /15!

¿Qué responder? Si los idiotas volaran, el chico en cuestión sería jefe de escuadrón… Pero el tema es demasiado serio para distraerse.

Desde el inicio de la “operación especial” el 22 de febrero de 2022, la izquierda política no ha dejado de ser interpelada por la resistencia ucraniana. Incluso hoy en día, el pueblo ucraniano espera algo más de toda la izquierda francesa que una neutralidad pasiva en nombre de las argucias ya mencionadas, que un pacifismo de evidencia o una actitud como la de Múnich.

Traducción: Satorzulogorria

NOTAS (se refieren al número 45 de la revista Soutien à l´Ukraine résistante” de enero de 2026)

1/ Patrick Silberstein es miembro del Comité Francés del RESU y de las Brigadas Editoriales de Solidaridad.

2/ Ver “Le régime de Poutine n’est pas tombé du ciel”, p. 44.

3/ Ver “L’Ukraine et ses voisins : entre peur, avantage et solidarité”, p. 58.

4/ Ver “Que seraient des élections dans une Ukraine déchirée par la guerre ?”, p. XX. Ver igualmente Soutien à l’Ukraine résistante, n° 41, « Les journées de juillet », août 2025.

5/  Ver en este número, “Denys, cheminot syndiqué sur le front”, p. 23 ; “Ivanka, notre combattante”, p. 15 ; “Syndicats aux côtés des soldats à Pokrovsk”, p. 24 ; “ 2025 : le bilan d’une infirmière”, p. 24 ; “Les vœux du syndicat étudiant Priama Diia”, p. 25 ; “Comment les habitant·es des villages détruits œuvrent à des perspectives pour le développement des enfants”, p. 27. Voir également dans les précédents numéros la rubrique Ver igualmente en los números precedentes de la revista la rúbrica “Pendant la guerre la lutte continue” et “Paroles féministes d’Ukraine”.

6/ Ver en particular Jean Batou, Ami-Jacques Rapin, Stéfanie Prezioso, Quand vient la nuit : volontaires internationaux contre le fascisme (Espagne, 1936-1939), Paris, Syllepse, que se publicará en abril de 2026.

7/  La designación de “izquierda política” permite no incluir en esta izquierda el movimiento sindical, que está muy comprometido con Ucrania.

8/ https://satorzulogorria.org/declaracion-del-movimiento-social-ucraniano-sobre-venezuela/  Ver « 3 janvier : une nouvelle date où des empires ont décidé de remodeler le monde par la force », p. 12 ; et « Les problèmes de l’agression contre le Venezuela », p. 63.

9/ Alusión a la batalla alrededor del aeropuerto de Hostomel en febrero de 2022, que fue el preludio de la retirada del ejército ruso y el fracaso del bombardeo sobre Kiev.10/  https://satorzulogorria.org/la-realidad-en-el-frente-ucraniano-refuta-la-musiquilla-cuidadosamente-elaborada-por-el-kremlin/ . Irpin: ciudad situada a 8 km al NO de Kiev que participó en dicha batalla.

10/ https://satorzulogorria.org/la-realidad-en-el-frente-ucraniano-refuta-la-musiquilla-cuidadosamente-elaborada-por-el-kremlin/

11/ https://syg.ma/@antidzhob/statement-from-russian-speaking-anarchists-to-western-anarchist-initiatives-listen-to-the-ukrainian-comrades

12/ Ver “Solidarity Collectives : le rapport d’activité 2025”, p. 35.

13/ Ver “Pourquoi les socialistes doivent soutenir l’Ukraine”, p. 78

14/ Ver “Venezuela, Ukraine… Face à la géopolitique du désordre du monde qui dessine un nouvel ordre du monde pas spécialement ragoûtant !”  Comité Francés de la RESU https://www.facebook.com/p/comit%C3%83%C2%A9-fran%C3%83%C2%A7ais-du-r%C3%83%C2%A9seau-europ%C3%83%C2%A9en-de-solidarit%C3%83%C2%A9-avec-l-Ukraine-100087563586225/